Presentación

Hace tres años que estamos realizando las purgas de tabaco, basadas en el conocimiento empírico de la Medicina Tradicional de la Amazonia occidental e inicialmente orientadas a personas que desean desintoxicar el cuerpo y superar la adicción al tabaco fumado.

Además de que la purga ha sido un punto de referencia válido para superar la adicción al consumo de cigarrillos para un número significativo de las más de 300 personas que han participado, durante este tiempo hemos podido observar otros efectos positivos. Los efectos subjetivos inmediatos que han manifestados los participantes son una mayor claridad mental, estimulación de la actividad onírica y mayor capacidad pulmonar, así como sensación de haber desintoxicado el organismo sobretodo en la zona pectoral y vías respiratorias altas. Asimismo algunos participantes nos han comunicado una mayor compensación de la tensión arterial los días posteriores a la purga.

Con la intención de recoger datos científicos que nos permitan comprender estos efectos subjetivos, y a la vez dar solidez y consistencia a la aplicación de métodos amazonicos en contextos occidentales, durante el mes de febrero del 2009 realizamos una serie de pruebas médicas a algunos participantes, seguimiento y comparativa, antes y después de la purga, en colaboración con la Dra. Ariadna Borrás del Centre Mèdic de Mataró (Barcelona). Estas comprobaciones nos han permitido disponer de datos concretos y calibrar la incidencia de la purga en el organismo (regulación de la tensión arterial, ritmo cardiaco y aumento de la capacidad pulmonar), así como definir nuevas posibilidades terapéuticas y líneas de investigación. Puedes ver el estudio de los resultados en pruebas médicas



Esta página está dedicada a la planta del tabaco.

El objetivo del presente trabajo es considerar los distintos usos que se han dado a la planta del tabaco en diferentes culturas y épocas, obtener una visión más amplia sobre sus efectos en los distintos contextos, y analizar las posibilidades que nos puede ofrecer el uso de esta controvertida planta como método de desintoxicación del organismo dentro de un contexto fitoterapéutico adecuado.

Este espacio está en constante actualización. Encontrarás información sobre las sesiones purgativas que se realizan, el método, testimonios de personas que han participado, información sobre el tabaco en la historia, antecedentes de su utilización como planta medicinal, estrategias de la industria tabaquera para esclavizar al fumador, bibliografía, etc.

Recientemente ha sido publicado el artículo "posibilidades terapéuticas de la planta del tabaco en el tratamiento de la adicción al consumo de cigarrillos" en la revista Ulises Nº 10, de la editorial Liebre de Marzo. Está tambien disponible en Libreria Muscaria.

Si deseas recibir información acerca de las sesiones que se realizan regularmente contacta con nosotros.

Sesiones purgativas

El método que proponemos está basado en técnicas transmitidas directamente por maestros vegetalistas de la Alta Amazónia peruana, enriquecido y complementado con conceptos de fitoterapia y dietetica a fin de elaborar un sistema eficaz que permita acortar los procesos de regeneración post-purga y disminuir la ansiedad psíquica.

A quien recomendamos las sesiones purgativas:
Indicado para toda persona que desea realizar un mantenimiento o una desintoxicación del organismo (tabaco, alcohol, drogas, medicamentos), en especial para personas que quieren dejar de fumar o reducir el consumo de cigarrillos y sanar el vínculo de adicción con la planta del tabaco. Recomendado para realizar una limpieza y preparar el cuerpo antes de una sesión con enteógenos. Indicado también para ganar claridad mental y estimular la actividad onírica.



Lugar: Zona Barcelona. Daremos indicaciones para llegar al lugar una vez confirmada la asistencia.

Horario: La duración de la sesión es de 3 a 5 horas aproximadamente.

Requisitos: Imprescindible presentarse en AYUNAS. Traer ropa comoda, esterilla y manta.

Es importante preparar el cuerpo como minimo 3 días antes de la sesión, evitando bebidas alcoholicas, drogas y medicamentos químicos, conservas, carnes (especialmente de cerdo y derivados), fritos, grasas, alimentos con mucha sal o azucar, condimentos fuertes, etc. Se recomienda seguir estas pautas los 3 días posteriores a la sesión. Tambien se recomienda abstinencia sexual durante estos días.

Contraindicaciones: No apto para mujeres embarazadas, personas con disfunciones cardiovasculares o hipotensión grave.

GRUPOS REDUCIDOS: IMPORTANTE RESERVAR CON SUFICIENTE ANTELACION

Método

Posibilidades terapéuticas de la planta del tabaco en el tratamiento de la adicción al cigarrillo

En el presente estudio piloto consideramos el uso de la planta de tabaco especie Nicotiana Rustica, planta macho según la medicina tradicional amazónica, en forma líquida (decocción), y dentro del contexto de una sesión purgativa controlada basado en el conocimiento empírico de las medicinas tradicionales del Amazonas (1). El brebaje actúa principalmente como potente emético y expectorante, utilizado como purga orientada a una depuración física, principalmente de la zona pectoral.

Es importante mencionar que a diferencia de lo que ocurre en nuestra cultura occidental donde el vómito tiene asociada una connotación negativa, medicinas tradicionales dispares como la Amazónica y la Ayurvedica (Panchakarma) por ejemplo, coinciden en que es sumamente importante realizar purgas con regularidad a fin desintoxicar no solo a nivel físico sino también a nivel psíquico y emocional, descargando y eliminando del cuerpo tanto impurezas y toxinas como emociones negativas. Si observamos la Naturaleza algunos animales conocen instintivamente algunas plantas silvestres que consumen para purgarse cuando su cuerpo lo necesita.

Este trabajo está basado en la observación directa de la sesión purgativa y el seguimiento del proceso en días y meses posteriores, lo que nos permite tener una apreciación tanto de los efectos inmediatos como a medio plazo. Durante un periodo comprendido entre junio del 2006 a enero del 2010, han participado mas de 300 personas de edades comprendidas entre los 24 y los 61 años, la mayoría tienen estudios universitarios y desarrollan una actividad profesional.

Motivaciones de los participantes

La principal motivación que ha llevado a los participantes a realizar la purga es la intención de limpiar el organismo, considerando que la acción de la cura les serviría para desintoxicar su cuerpo y a la vez podía ser una ayuda o valioso punto de referencia para superar la adicción al cigarrillo o por lo menos reducir su consumo, tanto de tabaco fumado mayoritariamente como también de cannabis o marihuana en algunos casos.

La mayoría de los fumadores objeto del estudio consumían una media de 20 cigarrillos diarios durante 15 años como promedio, destacando algunos participantes que fumaban alrededor de 40 cigarrillos y una minoría no llegaba a los 10 cigarrillos diarios.

Es importante mencionar que en todo momento los participantes han sido informados de que la purga puede ser una valiosa ayuda pero que el participante deberá poner inevitablemente de su parte para superar la adicción, a fin de estimularlo a que asuma sus propias responsabilidades para controlar la adicción psíquica, gestual y social.


La sesión purgativa

La preparación de la bebida debe realizarse el mismo día de la purga y se procede con una decocción en agua de una cantidad muy precisa de la planta de tabaco curado, especie Nicotiana Rustica, teniendo especial cuidado en la dosis de la planta que se utiliza por persona y el tiempo de decocción, que deben ser muy exactos para obtener los resultados buscados y evitar complicaciones o efectos indeseados.

Las sesiones purgativas se realizan en la mañana, en ayunas, y tienen una duración normal aproximada de 3 a 6 horas. El lugar donde se realizan es preferentemente en un entorno natural a fin de facilitar que cada participante disponga de su propio espacio y la necesaria tranquilidad durante la sesión.

Para la administración de la cantidad de bebida a ingerir por cada participante se tienen en cuenta factores como la complexión física de la persona, peso, años que lleva fumando, estado físico e historial médico. También es importante remarcar que estas purgas son totalmente contraindicadas con mujeres embarazadas, personas con problemas cardiovasculares, hipotensión crónica, personas de avanzada edad y/o con estado frágil de salud.

El responsable de la sesión observa y acompaña a los participantes en todo momento durante el proceso, los orienta y dispone de técnicas que aplica a todos los participantes, y otras más específicas que son aplicadas en casos concretos si son necesarias, con el objetivo de permitir superar posibles resistencias que puedan aparecer, facilitando la óptima desintoxicación de todos y cada uno de los participantes y adaptando dichas técnicas a cada proceso individual.

El vómito es variable pero todos los participantes lo experimentan, por lo menos una vez durante la sesión. Algunas personas vomitan al principio, otras al final, unas lo hacen una sola vez, otras varias veces, pero en todos los casos el vómito va acompañado de una importante expulsión de flemas y mucosidades y posterior e inmediata sensación de alivio. Algunos participantes también pueden experimentar la necesidad de defecar en algún momento en la sesión. Todo este proceso físico, se ve acompañado de estados variables e intermitentes de somnolencia combinados con una sensación de bienestar. En algunos casos se producen suaves descargas emocionales que pueden ir desde la incontinencia de risa a una cierta melancolía incluso llanto. Personas mas sensibles han experimentado aumento de algunas percepciones sensoriales, incluso visiones, durante la sesión, todo ello sin perder en ningún momento la conciencia de lo que está sucediendo.

La sesión purgativa puede darse por terminada cuando el participante ha expulsado de su cuerpo la totalidad del brebaje ingerido y han desaparecido todos los síntomas y cualquier posible malestar corporal, lo que es percibido claramente tanto por el participante como por la persona responsable de conducir la sesión.


Resultados y efectos post-purga

La sensación generalizada los días inmediatos después de la purga es de mayor energía y vitalidad, claridad mental, capacidad para dormir mejor y despertarse con la sensación de haber descansado.

Otra de las sensaciones generalizadas inmediatas a la purga es de descarga, mayor capacidad pulmonar y cese del típico “pitido” en la zona pectoral de los fumadores. En algunas personas algunos dolores o malestares físicos leves desaparecen o minimizan, como algún dolor de espalda, articulaciones, migrañas, gastritis, gases y flatulencias, extremidades frías, colon irritable, hipertensión, etc.

Otro de los efectos generalizados que se aprecian los días posteriores inmediatos a la purga es una notable activación de la capacidad onírica y el participante experimenta mayor facilidad para recordar los sueños.

Los resultados sobre el hábito de fumar cigarrillos es una generalizada reducción del consumo los días inmediatos posteriores a la purga. Mas de la mitad de los participantes han pasado el umbral del primer mes sin fumar absolutamente nada, y un número significativo de ellos no ha vuelto a fumar consiguiendo mantenerse durante meses sin recaídas.

Observando estos resultados podemos apreciar que la purga con tabaco provoca una poderosa limpieza física, repercutiendo en una mayor oxigenación del organismo que incide directamente en algunos de los efectos apreciables mencionados. Sin embargo, también es oportuno mencionar la acción que tiene la purga aliviando algunos dolores y tensiones que se manifestaban en el cuerpo físico, pero que su origen cabria buscarlo en factores psíquicos y emocionales, los cuales se ven también “descargados” y aliviados por la acción de la purga.

Una de las ventajas que puede tener este método, que considero tiene suma importancia y lo diferencia claramente de otros métodos, es que el sujeto experimenta un proceso de desintoxicación desagradable, en algunos casos incluso doloroso, que queda fijado en la memoria, siendo consciente de las toxinas que está expulsando de su cuerpo. La persona participa activamente viviendo en sus propias carnes el proceso de desintoxicación y además tiene una visión directa de lo que está expulsando fuera de su cuerpo.

A pesar de que esta purga puede ser un poderoso punto de referencia para superar la adicción al cigarrillo, es de vital importancia insistir en que si la persona no está dispuesta a asumir su responsabilidad con la adicción psíquica, gestual y social, la utilidad de la purga se convierte simplemente en eso, en una purga. La cura ejerce una contundente desintoxicación y tiene sus ventajas, pero no deja de ser un punto de referencia mas o menos importante como lo puede ser un embarazo, una bronquitis aguda o una enfermedad grave, que se puede aprovechar y canalizar para superar la adicción, o no.

Conclusiones

Es interesante en éste caso, por no decir paradójico, constatar los efectos beneficiosos del “uso” adecuado de una planta para resolver los efectos perjudiciales y negativos provocados por el “abuso” precisamente de la misma planta.

Considero oportuno en este apartado remarcar que la finalidad de este estudio no es ensalzar las virtudes del tabaco y espero quede totalmente claro que no estoy defendiendo en ningún caso las bondades del tabaco fumado y mucho menos haciendo apología de ningún “cigarrillo terapéutico”.

Sin perder el sentido crítico y sin pretender descubrir ni plantear panaceas milagrosas, podemos destacar las siguientes conclusiones:

· La purga con tabaco provoca una poderosa desintoxicación del organismo, acortando notablemente los procesos de eliminación de toxinas y regeneración del organismo.

· El número de personas que han conseguido superar la adicción al tabaco fumado participando en una sola purga es significativamente alentador.

· Las personas que han participado en las purgas manifiestan un alto grado de satisfacción y efectos positivos generalizados, no solamente a nivel físico.

Los resultados obtenidos nos ofrecen una puerta abierta y nos invitan a seguir investigando las posibilidades terapéuticas del uso de la planta del tabaco dentro de un contexto adecuado.

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(1)Información proporcionada por el curandero Winston Tangoa Chujandama, maestro vegetalista de Chazuta, Alto Amazonas, Perú. Comunicación personal después de la experimentación de la purga por el autor y observación de sus efectos en varias personas, 2006.

Tabaco vs cigarrillo

Historia del Tabaco

La planta del tabaco es una solanácea original de tierras americanas y fue conocida por el ser humano hace unos dieciocho mil años. Los expertos en genética vegetal han determinado que el lugar donde se cultivó por primera vez se sitúa en la zona andina entre Perú y Ecuador y se calcula que los primeros cultivos tuvieron lugar entre tres y cinco mil años a.C. El consumo del tabaco se extendió hacia el norte y fue introducido en Europa por los llamados conquistadores del Nuevo Mundo hace cinco siglos. Cristóbal Colón recibió, sin entender el motivo, las toscas hojas de tabaco en señal de amistad por parte de los nativos y pronto los españoles comenzaron a inhalar el humo de tabaco, ansiosos de experimentar las cualidades estimulantes y analgésicas del tabaco. En el mundo occidental su uso ha sido básicamente como estimulante, tanto fumado y en forma de rapé como mascado y su uso se extendió rápidamente por factores de moda convirtiéndose en un producto de distinción social que ofrecía grandes beneficios económicos. El hecho de que el edificio más grande del planeta en el siglo XVIII fuera la fábrica de tabaco de Sevilla, nos da una idea de la magnitud de un negocio que se convirtió rápidamente en asunto de Estado y que ofreció enormes beneficios a la Corona. Pero el gran cambio sobrevino cuando en 1880 James Bonsack patentó una máquina que fabricaba 100.000 cigarrillos en un día y la población empezó a consumir a ritmo de máquina.

Sin embargo, desde muchos siglos antes de que se oyera hablar de conquistas y descubrimientos, era considerada una planta sagrada por los pueblos indígenas tanto de América del Norte como del Sur, y se consumía tanto de forma lúdica por sus efectos estimulantes, como en un contexto medicinal, ritual y sagrado. Se le consideraba un regalo de los dioses.

Pocas plantas son tan importantes para el chamanismo sudamericano y las medicinas tradicionales de la Amazonía como lo es el tabaco. Hace muchos siglos que los indígenas sudamericanos descubrieron todas las formas de utilizarlo: fumado, bebido, como rapé, mascado, como pasta para ser chupado, aplicado en las encías o como enema. Hasta hoy día acompaña y está presente en todo tipo de rituales y ceremonias.

Según las medicinas tradicionales del Amazonas, el tabaco da “fuerza”, “protección” y “claridad mental”. Es utilizado hasta hoy día en forma líquida como potente emético utilizado con frecuencia para depurar y fortalecer el cuerpo físico, principalmente la zona pectoral, y psíquico, además de estimulador onírico. Se ha utilizado desde la antigüedad hasta hoy día con esta finalidad y es una práctica adoptada por algunos de los centros pioneros en los usos de la medicina tradicional amazónica para el tratamiento de diversas toxicomanías. También es una de las principales plantas que se suelen utilizar como purga previa a las tomas de Ayahuasca en la medicina tradicional amazónica con la intención de depurar y preparar el cuerpo (Giove, 2002).

Antecedentes del uso médico de la planta del tabaco en Occidente

Algunas noticias sobre las propiedades medicinales de la planta del tabaco habían despertado la curiosidad de los europeos y en 1550 las primeras semillas llegaron a España y Portugal e inició su vida en los jardines de los palacios, cuidada y estudiada por los médicos de la corte, llegando incluso a los jardines del Vaticano. Jean Nicot, médico de la corte del rey Enrique II de Francia, logró la cura de unas migrañas a la reina Catalina de Médicis, e investigó y trató con éxito algunos tumores con un ungüento a base de hojas de tabaco. En 1565 el médico sevillano Nicolás Monardes publicó un folleto llamado Historia Medicinal de las cosas que se traen de Nueva España en el que se indicaban las cualidades curativas del tabaco y que fue traducido al latín, al inglés, al francés y al italiano. Describía los efectos beneficiosos de renovación y limpieza que tenía sobre el cerebro humano, para el tratamiento de “males de pecho”, podredumbre en la boca, malestar de cualquier órgano interno, mal aliento, lombrices, piedras en el riñón, dolor de muelas, mordeduras y heridas de flecha envenenada, picaduras de insectos, cicatrizante y analgésico para cualquier tipo de herida.

El descubrimiento en 1828 del principio activo del tabaco, el alcaloide de la nicotina, provocó una nueva serie de investigaciones y las revistas científicas publicaron los resultados de diversos experimentos realizados con nicotina, que resultó ser un remedio eficaz para tratar desarreglos del sistema nervioso, hemorroides (vía enema de tabaco), malaria, tétanos y antídoto contra la estricnina y otros venenos, como el de serpiente, si se administraban las dosis correctas y por la vía adecuada, pues no hay que olvidar que la nicotina es un veneno que puede provocar incluso la muerte en casos de sobredosis. En este sentido, la ciencia del siglo XIX encontró coincidencias con el uso medicinal que le daban a la planta de tabaco los indígenas americanos.

Recientemente, en el 2006, el científico chino Zao Bauru, miembro de la Academia China de Ciencias, ha difundido en varias publicaciones especializadas, entre ellas el “British Journal of Pharmacology”, los resultados de 20 años de estudios acerca de las posibilidades del uso de la nicotina con fines terapéuticos para prevenir problemas neurológicos como la enfermedades de Alzheimer y Parkinson (Sedet, 2006 - Leary, 1997), aparte de su potencial paliativo en casos de esquizofrenia (Ott, 1998), tratamiento de algunos desordenes de pérdida de atención, eficaz quimioterapia para la colitis ulcerosa y valor terapéutico en casos del síndrome de Tourette (Leary, 1997).

Los esfuerzos en contra del tabaquismo han frenado la investigación de los posibles beneficios de la nicotina, y aunque el hecho de que fumar cigarrillos tenga efectos desastrosos sobre la salud, en ningún modo disminuye el valor que puede ofrecer la nicotina, administrada adecuadamente, en el tratamiento de diversas dolencias o enfermedades.


Tabaco versus cigarrillo: contextos opuestos

Del mismo modo en que todo el mundo coincide en la diferencia existente entre ingerir una misma sustancia como puede ser el vino dentro del contexto de una misa, saborear una copa de buen vino acompañando una comida, de hacerlo en una borrachera de fin de semana; tampoco es lo mismo cuando un chaman enciende un mapacho (cigarrillo de tabaco sin tratar) dentro de un marco ceremonial, disfrutar el placer de fumar en un momento de calma y relajación, o encender un cigarrillo tras otro de forma compulsiva en un bar, en el trabajo o en un atasco de tráfico.

El consumo de cigarrillos es la primera causa de muerte evitable y anualmente provoca la muerte prematura de 5.000.000 de personas en todo el mundo. El humo del cigarrillo industrial está directamente implicado en diversas enfermedades graves, de las cuales varias son formas de cáncer. Por el contrario, en la Amazonía el tabaco es considerado como un valioso y ancestral remedio para diversas dolencias. Por otro lado parece claro que no es la nicotina la que causa el cáncer, puesto que ella actúa principalmente en el cerebro, y que el hábito de fumar cigarrillos no provoca cáncer en el cerebro, sino en los pulmones, laringe, esófago, estómago, páncreas, recto, riñones y vejiga, es decir allá donde penetran los alquitranes que son también tragados al asimilarla por combustión.

La especie botánica Nicotiana Rústica, utilizada por los chamanes en América del Sur, contiene hasta 18% de nicotina, mientras que el porcentaje de nicotina contenido en las hojas de tabaco de la Nicotiana Tabacum utilizada para los cigarrillos industriales varia del 0,5% a 1% en Europa, y alcanza el 2% en EEUU (Narby, 197). Los chamanes sudamericanos ingieren enormes cantidades de tabaco, principalmente dentro de un contexto medicinal y ritual, y no manifiestan el consumo compulsivo que podemos apreciar en el típico fumador de cigarrillos industriales, por lo que parece evidente que la adicción al tabaco no es proporcional al porcentaje de nicotina.

Además, el tabaco amazónico es cultivado sin abonos químicos ni pesticidas y no contiene ninguno de los productos químicos que son añadidos a los cigarrillos industriales.

Según podemos deducir de un trabajo publicado en el New England Journal of Medicine en el año 1994, parece ser que no es la nicotina la responsable, o por lo menos la única responsable, de la adicción al cigarrillo. En dicho trabajo se estudió el efecto de la nicotina sobre el movimiento de intestinos de 80 enfermos de colitis ulcerosa. A dichos enfermos se les administró durante tres meses la cantidad equivalente a la mitad de la dosis de un fumador empedernido. A pesar de que la mitad de los pacientes eran exfumadores, ninguno de ellos volvió a fumar ni continuó administrandose nicotina una vez finalizado el tratamiento(Masgrau, 2004).

Estos datos nos plantean nuevamente una seria y profunda reflexión acerca la supuesta nocividad e incluso culpabilidad que atribuimos con demasiada frecuencia a ciertas plantas y sustancias, provocada por una actitud simplista y muchas veces interesadamente hipócrita, que convierte al individuo en víctima manipulable y lo exime de asumir sus propias responsabilidades en su relación con ciertas sustancias y su consumo.

Según la medicina tradicional del Alto Amazonas, toda planta sagrada, y el Tabaco lo es, debería ingerirse primeramente en sus formas sólida (tierra) y líquida (agua) para incorporar esa dimensión energética al cuerpo, y en una segunda etapa se puede fumar (fuego y aire). Si se empieza fumando, el cuerpo no puede "soportar" o metabolizar la energía masculina solar y aérea y se metaboliza la energía "espiritual" a nivel mental con la consiguiente adicción. En todo proceso (como el nacimiento) se empieza con lo femenino (encarnación-tierra-materia en útero de agua) y luego lo masculino (nacimiento al aire y la luz). O sea hay una gestación previa. Curarse de esa inversión de iniciarse con el humo del tabaco es retomar la energía del tabaco en forma sólida (rapé) y líquida (infusión)(1).


Cigarrillo industrial: químicos, aditivos y adictivos.

Según la Ordenanza sobre los Productos Alimenticios editada por la Cancillería Federal Suiza en 1991, y que nos da una idea del resto de normativas y regulaciones sobre el contenido de los cigarrillos industriales a nivel mundial, es permitido agregar al tabaco de fumar o de mascar, una serie de sustancias cuyo contenido total, relacionado con la sustancia seca del producto terminado, “no sobrepasará el 25% para los cigarrillos, cigarros y artículos similares de fumar (Narby, 1997).. Estos agregados están formados en teoría por agentes humectantes, conservantes, aglomerantes, aromatizantes, blanqueadores de cenizas, permitiendo incluso novedades como añadir tenues filamentos de fósforo al papel para que acelerar la combustión (Escohotado, 2006). La multinacional hispano francesa Altadis, fabricante de varias marcas de cigarrillos (Fortuna, Ducados, Nobel, etc), ha comunicado recientemente a Sanidad la lista de 298 aditivos incluidos con el tabaco. El objetivo de varios de los compuestos, algunos de ellos tóxicos, es aumentar la adicción (Mendez, 2007).

En la combustión del cigarrillo industrial existen mas de 4000 componentes. Los más importantes, además de la nicotina son el alquitrán, que se libera por la combustión del papel principalmente y es el responsable de la mayor parte de cánceres provocados por consumo de cigarrillos, y el monóxido de carbono, principal responsable de los infartos de miocardio, arteriosclerosis y enfermedades respiratorias crónicas relacionadas con el tabaquismo.

Desgraciadamente, la industria tabaquera y los fumadores se han fijado en los llamados cigarrillos “bajos en nicotina” como alternativas posológicas presuntamente más seguras, lo cual es contraproducente, ya que el fumador lo compensa fumando mas cigarrillos o tomando más y más profundas caladas por unidad. Desde la perspectiva del negocio los intereses son obvios, pero desde la perspectiva de la salud, quizás tendría más sentido proporcionar cigarrillos “altos en nicotina”, que los fumadores no podrían consumir vorazmente (Ott, 1998).

Sin embargo, tenemos además un factor importantísimo que pasa totalmente desapercibido: la radiación del humo del cigarrillo, detectada según varios estudios desde la decada de los 60. Hay diversos estudios que coinciden en la presencia de particulas del isotopo radioactivo Polonio – 210 en el humo de los cigarrillos, cuya presencia se deriva de la utilización de fertilizantes fosfatados en las plantaciones de tabaco. El historiador de la Universidad de Standord (EEUU) Robert Proctor, perito en algunos pleitos contra tabaqueras, publicó recientemente en New York Times que quienes fuman un paquete y medio de cigarrillos reciben una dosis de radioactividad al año similar a la que hubieran recibido de haberse hecho aproximadamente 300 radiografias de torax, casi una diaria. Curiosamente, la cuestión de la radioactividad del humo de cigarrillos parece silenciada y pocas veces es mencionada en la mayoría de los artículos sobre la toxicidad de este producto.

Resulta sorprendente, por decirlo de algún modo, observar el papel que juega el Estado en este asunto a pesar de la cruzada contra el tabaco y marginación de los fumadores que se ha desatado en los últimos años. En el Estado español, por ejemplo, los impuestos sobre el tabaco representan un 71,8 % del precio de cada paquete de cigarrillos, lo que le supone una recaudación de aproximadamente 5000 millones de euros anuales. Estas cifras superan con creces los costes de atención sanitaria por enfermedades relacionadas con el tabaquismo, y a este siniestro balance hay que añadir además el ahorro en pensiones por muerte prematura de muchos fumadores. Todo esto sin tener en cuenta que muchos estados cuentan con producción y tabacalera propia, con lo que al balance habría que añadir además los beneficios que genera la agroindustria relacionada (Masgrau, 2004).

Además de los trastornos físicos que puede ocasionar el consumo de cigarrillos industriales, algunos estudios observan un bloqueo a nivel energético a nivel del cuarto chakra, que corresponde con el de la respiración y corazón, que es a su vez a nivel psicológico el de la capacidad de intercambio con lo externo ... El fumador se rodea de una especie de velo protector que esconde sus angustias profundas, las cosas que no quiere ver y su necesidad de afecto (Giove, 2002).

Se insiste mucho en los estragos físicos que provoca el tabaquismo, pero no se tiene tanto en cuenta la incidencia sobre la autoestima que provoca en la persona la impotencia e incapacidad para dejarlo. La persona adicta es dependiente, menos autonoma, y por este motivo esencial, tiene menos energia vital para evitar la aparición de enfermedades, entre ellas mutaciones celulares cancerigenas (Forns, 2008).

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(1) Mabit, Jaques Dr. Comunicación personal, 2006.

Quien

Fitoterapeuta (ISMET y UB). Técnico en Nutrición y Dietética (ISMET). Dietoterapeuta naturista (ISMET). Terapia Floral (en formación con el Dr. Ricardo Orozco).

Nací en 1965 y tengo un pie en Barcelona y otro en Perú desde 1993. Colaboro desde entonces con agencias de viajes organizando itinerarios culturales y de aventura por todo Perú. Combino esta labor dirigiendo una pequeña empresa dedicada a la promoción y distribución en el mercado español de diversos productos andinos. He colaborado con algunos medios especializados publicando artículos y realizando conferencias (Casa Elizalde, Llibrería Guía, Centre Cívic Sagrada Família, BioCultura). La misma curiosidad y búsqueda que me ha llevado a viajar y conocer diversas culturas y prácticas de Oriente, me ha impulsado también a explorar la Medicina Tradicional Amazónica, participando paralelamente en diferentes prácticas, cursos y trabajos personales: Gestalt, PNL, Kundalini Yoga, trabajo con sueños y constelaciones familiares.


En el año 2005, debido a mi adicción al consumo de cigarrillos, experimento una purga con la planta del tabaco de la mano del maestro vegetalista y ayahuasquero Winston Tangoa Chujandama y consigo cambiar mi relación con la planta del tabaco superando la adicción, lo que despierta mi interés en investigar las posibilidades que pueden ofrecer dichas purgas. Tras realizar varios trabajos y dietas (retiros en la Amazonia), y aprender el manejo de algunas plantas, empiezo a compartir el trabajo de las purgas con tabaco en mi entorno mas cercano, obteniendo resultados sorprendentes y alentadores, lo que me motiva a seguir investigando. En 2008 publico en la revista Ulises de la editorial la Liebre de Marzo el artículo “Posibilidades terapéuticas de la planta del tabaco en el tratamiento de la adicción al consumo de cigarrillos” y en el 2009 un artículo sobre la "Dieta Amazonica".

Testimonios

Eva, Barcelona
Hola Ramón!!
hice la purga el pasado 10 de julio (vinimos tres chicas, amigas). Bueno, yo me he tomado mi tiempo para contestarte ya que prefería darme unos días y afinar más. Quería decirte, antes de nada, que me sentí muy bien contigo, que fuiste atento y cercano y que me hiciste pasar "el trago" de una manera más agradable ya que me trasmitiste mucha confianza.
La verdad es que mi relación con el tabaco ha cambiado. He estado sin fumar (a excepción de unos 4 días en los que me fumé 2 cigarritos al día). Me es fácil mantener esta situación y de poder seguir así, sería mi situación ideal: ser fumadora esporádica o de dos cigarrillos al día.
Aunque los primeros días fueron más complicados a nivel mental (ya que fantaseaba mucho con la idea de fumarme un cigarrillo), a nivel físico ha sido bastante fácil y natural no fumar. A nivel emocional, los primeros días me sentí algo rara, como distante pero después me he sentido bien, y con la sensación de dejar ir más facilmente los malos rollos del día a día (como si me enganchara menos con lo que no me gusta de la gente o de las situaciones que me tocan) . También sueño más y aunque no recuerdo siempre los sueños, la sensación es la de hacer cada noche una buena maratón nocturna.
Bueno, en general ha sido una experiencia increíble que me ha servido para limpiarme, desintoxicarme, manterner una nueva relación con el tabaco (como un diálogo interno que me ha permitido ser más consciente y autobservarme más y con mayor precisión) y por lo tanto ha repercutido en una mejor autoestima, ya que al suprimir los cigarrillos que fumaba de manera convulsiva y llevar adelante una rutina sin fumar me hace sentir libre y más fuerte. Además, tal como te comenté ahí mismo, noté al instante que se me abría la zona pectoral, que mejoraba en seguida mi capacidad pulmonar.Prueba de ello es que crucé los Pirineos andando en la etapa más dura del camino de Santiago y lo hice a buen ritmo!! ;) Fue realmente impresionante ya que lo noté nada más vomitar la primera vez. Por otro lado, noto como si todavía tuviera cosas pegadas en la zona pulmonar y que dentro de unos meses volveré a repetir la purga.

Bueno, pues nada, que seguramente nos veamos pronto!!!! No sé si para dejar de fumar definitivamente o para dejar ir más cosas y emociones negativas que se me hayan quedado enganchadas...

Un fuerte abrazo,
EVa

Andres
Relaciones Publicas

No soy un gran fumador, así que no ha sido con la intención de dejar de fumar con la que he vuelto a hacer mi segunda purga.
Mi intención ha sido la de depurar mi organismo, consciente además de algunos excesos cometidos durante los últimos meses y un tipo de vida bastante desordenada en todos los sentidos.

Al igual que en mi primera sesión, no solo me siento mucho mejor en el plano físico, sino también en el plano emocional. Con animó, lucidez mental y energía para hacer más cosas es el estado que siento ahora mismo.

Está claro después de hacerlo depende solo de nosotros como llevarlo adelante. Pero para mí es un trabajo que recomiendo hacer a cualquiera que se sienta mal o quiera sentirse mejor, y ya no solo por ser fumador.

Daniel
Ayer volví a hacer otra purga de tabaco, ya llevo 3 o 4, pero bueno, voy a explicar esta curiosa historia desde el principio. Reuniendo información sobre todo el tema de la ayahuasca me enteré de que en la amazonia es frecuente realizar una purga con tabaco antes de las sesiones, una manera de limpiar el cuerpo para que Doña Aya cuando entre se lo encuentre todo limpito y aseado. La purga consiste en beber un jarabe de gusto inolvidable que se elabora macerando en agua durante la noche anterior hojas de mapacho, la variedad de tabaco superpotente que se cría allí. Hace unos meses me enteré de que estas purgas también se hacían aquí, y de que, además de limpiar el cuerpo como cualquier purga, las purgas de tabaco eran también un método utilizado para… dejar de fumar.

Curioso, ¿no? Pues decidí probarlo, aquella primera vez más por investigar que con un próposito concreto. Se trata de ir tomando vasitos del jarabe intercalados con vasos de agua muy caliente hasta que al rato vomitas. Por lo que voy viendo, el rato que tardas en vomitar es el que necesita Don Tabaco para ir recogiendo la basurilla antes de enviarla fuera, y a veces también para vencer algunos bloqueos que se pueden producir. Si el tiempo se alarga demasiado o si el vómito se bloquea se pueden producir mareos, que desaparecen cuando finalmente todo sale fuera. El proceso es, digamos, bastante telúrico, pero los efectos al final de la purga fueron realmente sorprendentes: no recordaba el tiempo que hacía que no respiraba tan bien, a lo que siguió una semana de insólita vitalidad, como si hubiera iniciado una dieta de Red Bull. Durante todo el día no tuve ganas de fumar (efectivamente) pero por la noche había quedado para salir y ahí ya decidí abrir el paquete.

Pero bueno, pensé, ésto hay que aprovecharlo, y la segunda vez ya fui más preparado. Hice un poco de dieta los días antes y reservé el finde para poder estar tranquilo en casa sin salir. Y pum pum pum, vasito vasito, más o menos como la primera vez. El primer día no fumé, el segundo tampoco, ni el tercero… y esto ha durado hasta hoy, que sigo sin fumar. Es curioso por todos lados, primero que haya sido el tabaco el que me haya ayudado a dejar de fumar, segundo, otras veces también había conseguido dejar de fumar por temporadas, pero nunca me había resultado tan fácil como ahora. De fumar dos paquetes al día a no fumar nada de golpe el cambio ha sido brutal, y sin embargo la transición ha sido mucho más fácil. El caso es que sigo sin tener ganas de fumar, y cuatro meses ya es un plazo razonable. Además no soy el único, otro amigo que fue luego no ha vuelto a fumar desde entonces.

Hasta aquí mi experiencia de momento con ésto del tabaco reversible. Resulta paradójico que sea el propio tabaco (aunque de otra especie) el que te ayuda a desengancharte de los cigarrillos. Puede tener que ver tanto la forma de consumo como la caterva de productos top secret con el que mezclan al tabaco Virginia para liarlo, de hecho he leido que los curanderos no recomiendan empezar fumando el tabaco, porque es demasiado fuerte y engancha, sino mascándolo o bebiéndolo. Pero lo realmente curioso es que en muchas culturas indígenas americanas el tabaco es considerado una planta maestra, una planta medicinal y sagrada, una planta muy valiosa. Lo primero que le ofrecieron los indios caribes a Colón cuando llegó por allí fueron precisamente hojas de tabaco. La versión oficial dice que fue un presente de la categoría de un dios, la versión oficiosa explica que todos tenían una media sonrisa mientras imaginaban el uso desastroso que iban a hacer de esas hojas aquellos extranjeros ignorantes.

Realmente tiene mucha tela que dos de los problemas más graves que se plantean las autoridades sanitarias ahora mismo, el tabaco y la coca, puedan tener su origen en el mal uso de sustancias que determinadas culturas venían utilizando sin esos riesgos probablemente durante siglos. No tengo información de que existan problemas de drogadicción a la hoja de coca entre los quechuas y los aymaras, y su reivindicación por parte de Evo Morales es un argumento a favor. No parece que el uso ritual del tabaco llegue a crear la misma dependencia que los cigarrillos envasados para su consumo rápido. Se puede hacer una comparación inversa: la tecnología nuclear de que nosotros disponemos tiene unos protocolos de seguridad (más o menos) estrictos. Si otra cultura quisiera apropiarse de esa tecnología sin conocer esos protocolos probablemente se encontrarían con problemas. Y no vale decir que solo son plantas, las plantas tienen una sorprendente vida secreta.



Mikel y Ana
Navarra
el mes


Sobre la experiencia que compartimos en su día, es difícil de explicar.
La experiencia en si misma, akojonante incluso en el sentido negativo de la palabra pues hubo momentos malos de verdad. Aunque todos ellos asimilados bien, pensando que iban en el mismo paquete y en pos de algo grande que se pretendía vivir a posteriori. Por la parte positiva darte las gracias a ti por haberlo conducido con ese saber estar y porque en todo momento nos sentimos apoyados. El clima impresionante e inolvidable. Se respiraba calma, la tan cotizada calma hoy en día. Algo precioso.
Esa misma tarde y tras un obligado descanso, esas eran nuestras principales sensaciones. Una paz interior de la cual disfrutamos enormemente porque ya no nos acordábamos de que era eso, de que ese mundo agitador que nos rodea desapareciera y que todas nuestras sensaciones fueran las de disfrutar de nosotros mismos y de lo que desde nuestro interior emanaba. El domingo fue exactamente igual, también el lunes y yo diría que todavía ahora se sigue notando. La principal diferencia es que inevitablemente volvemos a la vida diaria y los estímulos son brutales. Es difícil huír de ellos. Quizás sea mejor incluso convivir con ellos, en fin. Pero aún y todo creemos que ha habido un antes y un después de la purga. El humor parece aflorar más fácilmente y los problemas los enfocamos de otra manera. Estamos viviendo un bonito momento.
Ana: Hubo claramente una purga física y otra emocional. Aquella descarga fue una liberación y me siento más fuerte emocionalmente.
Esto es todo, esperamos que hayas disfrutado de la lectura. Un abrazo y gracias. P.D.: Si estuvieses más cerca, unos cuantos amigos se apuntarían a la purga.

David, 33 anys
Mestre, Tarragona


La veritat és que agraeixo a qui sigui el poder haver participat en la sessió, i estic segur que repetiré més endevant. Aquests dies han anat molt bé, he seguit la majoria de recomanacions post-treball i la veritat és que no estic fumant gens, de ser fumador compulsiu he passat a no fumar ni un cigarret, sense cap mena d'ansia, ni física ni mental. Sento la olor del tabac molt diferent, noto quan hi ha un cendrer ple, o quan algú ha acabat de fumar, en canvi puc estar tranquilament al costat de gent que fuma i no tenir-ne ganes.

Em trobo molt relaxat, molt actiu i content, amb ganes de fer coses i de viure-les. A nivell oníric no he notat res especial, a nivell respiratori si, tinc bronquitis asmàtica i sento que estic respirant molt millor, no m'ofego tant. A nivell emocional estic també molt content, sento com si m'estimés una mica més a mi mateix (en un sentit metafísic).

També he comentat l'experiència amb companys i de ben segur que algú s'apuntarà en alguna propera ocasió.

T'agraeixo moltíssim el haver-me proporcionat una experiència com aquesta, que de ben segur repetiré. Agraeixo també a la Pacha Mama, al Winston i a tots els implicats en aquests coneixements.

Toni, 37 años
Barcelona


Hace un par de meses que hize la purga y de hecho no he vuelto a fumar. Está claro que tenía la decisión tomada, pero asistir a la sesión fue un valioso punto de referencia, asi como las recomendaciones dieteticas, infusiones de plantas, etc que nos entregas al finalizar el trabajo, ayudan mucho a mentenerse fiel al proposito.

La semana siguiente a la purga fui con la doctora a hacer las segundas pruebas y mi capacidad pulmonar había aumentado de 600 a 800 !! Realmente sentí una apertura en la zona del pecho en el momento del vómito, como una descarga, y se ha mantenido los días posteriores.

Lo que me ha sorprendido es lo de los sueños. Sueño mucho mas y recuerdo con mayor claridad lo que he soñado.

Posiblemente repita en unos meses, ya como exfumador, pues siento que a parte del tema del tabaquismo, es un trabajo que te deja mas calmado, limpio ...

Solo me queda agradecerte tu manera de hacer, me sentí muy a gusto y comodo en el proceso, se nota que lo haces de corazón.


Gloria, 43 años
Barcelona


Asistí a la sesión con el tabaco porque unos amigos me habian hablado de ello, y a pesar de no ser fumadora me llamó la atención lo que me decian y la posibilidad de desintoxicar el cuerpo y hacer como una puesta a punto. Además cuando la hice estaba costipada y tenia bastante mucosidad.

Mis amigos me habian hablado basicamente de los efectos de la purga y creia que seria algo mas mecánico. Una vez en el lugar vi como Ramón enfocaba el trabajo y me encantó la forma de hacer, pues se genera una atmosfera especial e induce a una experiencia mucho mas enriquecedora que simplemente desintoxicar el cuerpo físico, pero tocando de pies en el suelo, asequible y entendible.

Durante la sesión me senti bien, muy a gusto, el cuerpo relajado, mi mente entró en un estado de sensibilidad que no sabria describir, y asi la mayor parte de la experiencia, excepto en el momento que el vómito empuja para salir, pero que una vez lo sacas el alivio es instantaneo. Es de agradecer la forma equilibrada de conducir la sesión, pues te sientes cuidada y en confianza, pero a la vez dispones de tu espacio y sientes un respeto por tu proceso personal.

El día de la purga salí un poco cansada, como con ganas de recogimiento y descansar, pero al día siguiente me senti con la vitalidad renovada, fisica y sobre todo mentalmente, me sentí con mucho mas claridad, bienestar, armonía, y me duró varios días. Tambien he sentido mayor capacidad pulmonar después, y sobretodo me sorprendió el despeje de la zona de las vías respiratorias altas y el aumento de la capacidad olfativa.

Victoria
Barcelona


Fui con la intención de hacer una limpieza de vías respiratorias, y también de conocer este ritual, sin ser demasiado consciente que al igual que las técnicas de depuración del kriya yoga (que practico), no solo tienen la capacidad de limpiar a nivel físico, sino que actúan sobre otros niveles más sutiles de conciencia.
El ser humano es un campo energético formado por una energía densa (el cuerpo biológico) por donde circula energía más sutil. Esa energía más sutil, se concentra de manera más intensa, en determinados centros energéticos.
La planta del tabaco, y por eso debe tratarse de una planta concebida como sagrada, actúa sobre el centro de energía situado en el tórax (el chakra anahata). Este centro rige a nivel físico, corazón, pulmones, bronquios, pleura, traquea y esófago.
Anahata tiene asociado a nivel más sutil, estados mentales y emocionales relacionados con la vida afectiva y relacional.
Mientras bebía la infusión de la planta, sentí como se abría la traquea y el esófago, y luego los espasmos producidos por el vómito, volvían a abrir hacia arriba el mismo canal. Esas contracciones musculares no solo producían una sensación física de limpieza de vías respiratorias, sino una abertura y liberación de tensiones emocionales que me dejaron una sensación de relajación y paz interior.
Sentí, durante los días siguientes a la purga, mejor oxigenación en las vías respiratorias, pero sobretodo me sentía vulnerable emocionalmente, como si ese ritual de limpieza hubiera actuado también a otro nivel, y esa parte de mi, a la vez que pacificada, se hubiera quedado más desprotegida, y por tanto con la necesidad de estar recogida y acompañada de personas y situaciones relacionales cálidas .
Así, igual que el cuerpo físico en los días siguientes al ritual, se siente más limpio y fortalecido, pero necesita y agradece cuidados y atención, según mi experiencia, es bueno incluir en esos cuidados , el rodearnos de personas y situaciones afectivas positivas, para que el proceso se complete en todos los niveles sobre los que tiene la capacidad de influir .


Jordi Escolà

Llevo más de 20 años sin fumar cigarrillos industriales. A pesar de ello, siempre tengo presente una memoria histórica inserta en alguna parte de mi cerebro que me reclama, en algunas ocasiones, encender un pitillo. Cuando conocí la terapia con la planta de tabaco pensé que quizás podría cambiar esa memoria histórica, además de realizar una purga física que tan necesaria es un entorno de alta toxicidad como nuestras ciudades.

Durante el trabajo se produce una gran limpieza interior, con la expulsión de mucosidades y otras “cosas” que no se sabe bien que son. Después de la sesión uno se siente limpio por dentro, con la sensación que ha efectuado una limpieza en profundidad de las vías respiratorias. Pero además de la purga física, se produce una purga emocional que no sabría describir. Es como si liberaras tensiones acumuladas que están ancladas en el cuerpo físico, y esto produce un gran alivio. Por otra parte, Ramón conduce con extraordinaria habilidad y delicadeza la sesión, con lo que uno se siente muy bien acompañado y seguro. Es un tratamiento que recomiendo realizar periódicamente, tanto a los fumadores, como a los exfumadores.

Josep Vila Tronchoni

Mi cura de tabaco fue una experiencia muy sanadora, en el tiempo que la hice estaba muy bajo de energía y bastante depresivo. Tomé el tabaco en el monte, cuidado por Ramón y en total confianza cosa importante para un trabajo de este tipo.

Mis sensaciones fueron de total relajamiento, vinieron a mi mente cantidad de pensamientos, primero atropelladamente y, poco a poco, fueron tomando sentido en modo de comprensiones profundas. Al cabo de unas horas mi cuerpo se fue relajando y una tranquilidad profunda invadió todo mi ser, dejando paso a un estado de bienestar, de paz interna que duró semanas.

Mi depresión desapareció y dejó paso a una fuerza interna que me ayudó a ordenar cosas de mi vida que hasta el momento me habían confundido, diría que apareció en mi una claridad mental que me permitió superar el momento de vida en que estaba inmerso.

Agradezco profundamente al Maestro Tabaco y su servidor Ramón la sanación que recibí y la oportunidad de crecimiento que supuso la experiencia.

Gracias amigo, un fuerte abrazo.
Josep


Jenifer J, 46 años, fumadora “light” desde los 20 años

El 13 de enero cumplió un mes que hice la purga de tabaco. Mirando atrás, pienso que hubiera sido interesante apuntar mis observaciones y sensaciones en un cuaderno. Bueno, no lo hice. Pero también es igual de rico contar con la memoria y la voz interior que a veces se llama la intuición. La reflexión siguiente viene de esta voz, de esta visión.

Hace dos días estaba andando por la calle y de repente tuve un momento de "darme cuenta" de que estaba respirando bien, plenamente, con el pulmón lleno. En ese momento, empezaba a recorrer mi cuerpo desde la mente y me di cuenta que me sentía en buena forma, me sentía viva, sin ningún dolor, sin ningún bloqueo importante, sin ninguna constricción. Eso es decir mucho y es una autentica maravilla. Empezaba a ubicar todo el proceso en el calendario lineal, cosa que no me viene de forma natural - yo tiendo a ubicarme a mi y a los eventos del mundo dentro de un calendario más circular, redondo, no-lineal.

Me enteré de la "purga" en una charla informal en la casa de una amiga en noviembre del año pasado, y supe de forma inmediata que la necesitaba. La sabiduría de mi cuerpo me lo decía. Yo llevaba tiempo con un estado de salud no aceptable, incomoda y hasta preocupante para mi. Dadas muchas circunstancias que no es necesario revelar aquí, estaba fumando mucho más de lo normal, estaba muy contraída en el área del pecho, con tos por la noche, dolor a veces durante el día y por la noche, una respiración poco profunda y una constricción emocional que hacía espejo de las manifestaciones físicas mencionadas. Me sentía curiosamente "atrapada" en este estado. No sentía que tenía las herramientas que necesitaba para salir de la energía del aquel camino, o mejor expresado, del aquel lento espiral. Tengo muchos recursos terapéuticos, espirituales y también tengo bastantes conocimientos sobre la salud en general. Pero aun así, me sentía "presa" de este espiral de constricción que se centraba, por primera vez en mi vida, en el pecho, en la zona física, energética y emocional de los pulmones. Por delante y por detrás. Quiero decir que me molestaba tanto el pecho como la espalda a la altura del pecho. El tórax en general me estaba doliendo y preocupandome.

Cuando mi pareja y yo nos comprometimos a hacer la purga, empezaba a sentirme un poco nerviosa. La noche antes y la mañana antes de llegar al lugar del evento estaba bastante pensativa, me daba respeto el proceso desconocido. Una parte de mi, más allá que el cerebro, sabía que iba a ser importante y que Ramón tenía el conocimiento para guiarnos en el proceso. Más que eso, no sabía mucho más al nivel de información. Que iba a vomitar, sí, pero, no mucho más. Ni siquiera me planteaba "el después". Viví aquel día absolutamente en el presente, un fenómeno que tampoco estaba premeditado.

No quiero contar los detalles del proceso, siento que puedo correr el riesgo de robar algo de la "magia" a otra persona que está interesada en vivir la experiencia. Lo que sí que me gustaría compartir es mi relación personal con el aspecto ceremonial que comportaba el día. No tengo ningún idea de cómo las otras personas vivieron esta parte, porque es la parte más intima. La parte que no se ve. La parte que apenas tiene vocabulario.

Yo había tenido breves experiencias con el mundo y la filosofía del chamanismo. Y le tengo mucho respeto. Mi enfoque para el día de la purga se colocó allí, de forma natural, en el momento. Llevé la purga con el tabaco al nivel de una experiencia con las energías, la sabiduría y los seres del chamanismo. Pedí ayuda a esos seres y a su sabiduría. Es más, yo sabía que no podía hacer esta limpieza en este preciso momento de mi vida sin esta ayuda. Lo que necesitaba no era dejar de fumar precisamente, sino una dimensión de limpieza y abertura mucho más amplia - tanto física como espiritualmente e intelectualmente. Tampoco se lo pedí así. Mis deseos, suplicas y oraciones breves eran mucho más sencillos. Más primitivos. Tampoco era algo premeditado. Me salía de forma natural durante el proceso. Me gustaría matizar que lo que estoy relatando es mi propio proceso. Ramón deja la puerta abierta para que cada persona tenga una experiencia según su propio paradigma, filosofía o creencia. Tampoco para mi ha sido un "viaje chamanico"; uso este vocabulario prestado para intentar describir algo más sutil que tiene que ver con las prácticas, las creencias y la medicina tradicional, ancestral. Es más bien una visión de un nivel de la consciencia y la realidad paralela al nivel dónde nos movemos habitualmente.

Luego, 5 o 6 horas más tarde, llegamos a casa, arrastrando nuestros cuerpos desde el coche hasta la casa...con un cansancio increíble. Mi pareja y yo teníamos la suerte de poder compartir entre nosotras como nos sentíamos a nivel físico y emocional, riendonos un poco de los gestos de cansancio exagerados que expresamos las dos. Nos ayudamos mutuamente a seguir las indicaciones dietéticas a raja tabla durante los siguientes 6 o 7 días. Durante aquellos días hasta dos semanas después de la purga, puedo hacer un pequeño inventario de cómo me sentía y que me notaba en el cuerpo:

-No tenia ganas de fumar
-No tenía ganas de tomar café, curiosamente. No me había planteado dejar de tomar café.
-No tenía ganas de tomar vino, o muy pocas.
-No tenía ganas de comer carne o comidas fuertes, tenía muchas ganas de comer arroz integral y verduras, era algo que me pedía el cuerpo
-No tenía ganas de hacer actividad física muy energética
-Me sentía triste, tenía ganas de llorar a veces
-Me sentía vulnerable con necesidad de estar recogida dentro de mi casa
-Me sentía un poco frágil a nivel físico y emocional
-Tenía la sensación de que algo estaba pasando dentro de mi, algo que no tenía ni nombre, ni verbo en mi vocabulario, pero que sí fue reconocido por una parte de mi más conocedora de procesos naturales. Mi cuerpo me sosegaba con su propia sabiduría.
-No sentía prisa para salir de la incomodidad física y emocional que sentía, la vivía como un proceso natural
-Sentía energía sexual, pero hacía caso a las recomendaciones y no tenía prácticas ni sola ni acompañada

Poco a poco, me iba cogiendo más fuerza, pero no era consciente de esta parte. Claro, es importante situar este relato dentro el calendario "cristiano" - hice la purga el 13 de diciembre, solo días antes del frenesí e potencial psicosis de las fiestas de navidad. Qué locura! Bueno, así transcurrió. Es curioso que ni pensé en navidad en el momento de decir "si quiero" al planificar la purga al finales de noviembre. Y fue fenomenal - ha sido una navidad muy bonita, muy especial - con todo su locura que incluía un pavo de 10 kilos que apenas cabía en el horno, constelaciones familiares a tope y todo el mundo hablando idiomas distintos... La vida es un misterio.

Bueno, ¿qué notaba yo durante los días de navidad (tres semanas después de la purga) hasta la fecha de hoy, 12 de enero, 2009?, pues muchas cosas...

-Me sentía/siento muy abierta emocionalmente, nada contraída, ni cerrada
-Me sentía/siento más abierta físicamente, no me siento bloqueada ni en el pecho, ni en otro parte del cuerpo
-Me siento con más plenitud conmigo misma, me río con mucha facilidad, no me quedo en el enfado
-Me siento más paciente conmigo misma y con las personas que me rodean
-Tengo ganas de fumar un par de caladas de un cigarrillo liado de vez en cuando y no me privo. Antes fumaba entre 2 y 8 cigarrillos al día, y un poco más en momentos de ansiedad o estrés. Pero mi cuerpo me estaba pidiendo eliminarlo. Cuando fumo algo ahora, enseguida lo noto en el pecho. Es una sensación fantástica, parece que mis pulmones han recuperado el estado normal de no fumar y de no estar cargados ni congestionados. Antes de la purga, durante semanas estaba tosiendo, con los pulmones muy cargados y congestionados, intentando escupir y eliminar la mucosidad, cosa que me costaba mucho.
-Tomo un café por la mañana y/o un te, me apetece mucho más tomar te
-El vino que tomo con la cena tiene más efecto, después de dos copas me entra sueño
-No recurro al orfidal u otro fármaco para ayudarme a dormir o estar más tranquila (antes de la purga estaba tomando varios a la semana, más o menos)
-Noto la misma energía sexual que tengo habitualmente (parece ser que esta es la parte principal de mi energía vital, de mi supervivencia, no se me altera, siempre está, hasta en los momentos más difíciles de mi vida...)

Mi resumen analítico de la experiencia de la purga con el tabaco es que yo estaba en el camino buscando algo para abrirme y hacer una limpieza, una purga, usando la zona del pulmón como foco energético, filosófico y biofísico. Había entrado en un estado con un alto nivel de contracción física y emocional, estaba cada día más cerrada del tórax y me sentía emocionalmente anudada. El dejar de fumar era importante, o mejor dicho, el cambiar mi relación con el tabaco, pero también era un síntoma de algo más profundo, con más textura existencial. Mis propias herramientas terapéuticas no eran lo que necesitaba en aquel preciso momento de mi vida. Necesitaba una purga ancestral, natural, animal. Estaba completamente abierta y preparada (sin saberlo con plena conciencia) para hacerlo y para honrar y respetar el proceso sagrado (espero haber comunicado mi respeto y gratitud). Ayer, después de un mes, estaba guardando las mantas sacadas del coche que había usado para arroparme del frío aquel día tan hermoso en la montaña. Cuando las doblaba para meterlas en el armario, sentí un ligero, casi imperceptible olor a vomito. Sonreí y pensé, "un souvenir".


Carles
32 años


Participé en la purga hace varios meses por recomendaciones de un amigo que la habia hecho. Mas que una recomendación fue una insistencia, ya que yo no creia mucho en ello y fui para probar a ver que pasa.

Me presente habiendo desayunado, sin tener el cuenta de las recomendaciones de venir en ayunas, y el proceso no fue nada agradable. Vomité varias veces y es como si al salir el vomito me arrancara algo de dentro.

Sali de la purga pensando que no servia de nada, pues al cabo de unas horas ya estaba fumando. Lo curioso fueron los dias posteriores, sin darme cuenta. Estaba en el trabajo y cantaba. Un compañero me pregunto que te pasa que cantas ¿? La verdad me sentia bien, y fue entonces cuando me vino a la cabeza lo de la purga. Me sentia bien, alegre, despejado, el cuerpo mas limpio, el pulmon descargado y no me apetecia beber alcohol, ni la cerveza en el desayuno, ni el carajillo, fumaba menos y no me apetecia salir de fiesta ni meterme coca, algo a lo que recurria cuando salia.

Recuerdo que cuando hice la purga estaba en una etapa confusa y bastante intoxicado, fumaba como un cosaco, bebia a diario y de vez en cuando me metia coca. Desde la purga, me cuido mas y me gustaria volverla a repetirla, pero ya con una intencion mas clara.


Joana, 41 años
Mataró (Barcelona)
Trabajadora familiar

Al mes
Solo una vez me plantee dejar el tabaco, y sin resultado, fué en el hospital, metodo que salió hace unos años. Fumaba un paquete diario hacia mas de veinte años. Ramon me habló de las purgas que el ofrecia, primero sentí miedo, miedo a mi misma, podré yo?, era un compromiso demasiado grande para mi, y el tema era bastante serio como para no responsabilizarme...Lo medité y finalmente le dije a Ramon que si. Lo que me facilitó decidirme fué lo que me dijo Ramon: Joana, te gusta la relación que tienes con el tabaco?, la verdad es que últimamente no la tenia nada buena, tengo un hijo y dentro de casa no fumaba, cada vez que queria fumar, salia a la terraza y le decia, un momento eh!, tambien me sentia cansada, sentia mucho la peste, y cuando entraba en los bares, tambien me molestaba luego la peste a tabaco...por lo tanto mi relación no era nada buena. Me ayudó el ser plenamente consciente de a donde iba y con quien iba, confiaba en Ramon y en su metodo, me fumé los dos últimos cigarros antes de tomar el brebaje, diciendome a mi misma que serian los dos ultimos cigarrillos. Ramon me dijo que me hiciera la promesa de tres dias sin fumar, tan solo los tres dias despues de la purga para que hiciera su limpieza la planta, pues nunca mas, seria demasiado peso.
Tomé el brebaje, recuerdo que era asqueroso...devolví, expulsé mucosidad, sentia y podia ver con mis ojos como estaba limpiando, sentia la planta dentro de mi como estava haciendo su trabajito. Me estiré, cerré los ojos pues no me acababa de encontrar bien, cuando Ramon me ofreció un poco más, que solo hice un sorbo...y acabé de sacar todo. Senti un bienestar, aquella mala sensación que tenia, desapareció y senti tranquilidad... Los tres primeros dias despues de la purga, me sentia cansada, con sueño, este estado me facilitó no cojer ningun cigarro. Segui alguna pauta post-purga que me dió Ramon, como dejar el café, dulces, cerdo...La verdad es que no he tenido ansiedad. El que me ayuda es el no comprometerme a dejarlo todo y para siempre, ya he pasado los tres dias de mi compromiso, y llevo un mes sin fumar y cada dia o cuando me pregunta la gente...digo:
“hoy decido no fumar”.
He ganado en autoconfianza personal, por lo tanto en autoestima, he ganado capacidad onirica, me acuerdo mas de los sueños, esto es genial. Recomiendo a quien quiera cambiar su relación con el tabaco, que haga la purga.

Bruna
30 anys, Vilafranca
Arqueóloga

Quan vaig rebre el mail que el Ramon feia la cura del tabac, vaig pensar que m’hi apuntaria, per veure què s’hi feia. En cap moment m’havia plantejat deixar de fumar. En primer lloc, perquè ja ho havia provat tot, i en segon lloc, perquè fumar m’agradava, així és que conscientment, no volia deixar de fumar. El que si que volia aconseguir era una relació pacífica amb el tabac, i evitar els cigarros que fumava compulsivament, però que no em venien de gust.
Recordo que el dia de la sessió no em trobava massa bé, tenia un encostipat fortet, i feia un parell de dies que no fumava, perquè no podia de cap manera!
Així és que encara vaig sumar-hi més escepticisme, perquè una vegada el Ramon et dóna el preparat de tabac, el teu cos expulsa tot el que té a dins... i com que veus el que expulses, pensava que totes les mucositats eren produïdes pel constipat, no pel fet d’haver estat fumant uns onze anys.
Al cap d’una estona, quan el bosc es comença difuminar, i la teva percepció de les coses canvia, vaig canviar l’escepticisme per un disfrutar de tot el que estava vivint. Estava tirada al mig del Montseny, amb la percepció distorcionada, i el meu cos en procés de neteja. No sembla una situació agradable, però era millor experimentar-la de manera positiva...
El Ramon apareixia per allà, preguntant com em trobava... Deixava que fes el meu procés, però ell vigilava que res sortís del que era normal.
Al final de tot, ell va venir amb un cigarro encès, un mapacho, un cigarro liat amb tabac de l’Amazonia. Es va sentir la olor des del moment que se’l va encendre, i va anar passant per tots els participants fins que va arribar on estava jo. Em va tirar el fum del tabac per la cara i el pit... I la olor em va fascinar... (contràriament al que els hi va passar a les meves companyes, que ho van trobar horripilant!).
Vaig tornar a casa pensant que quan se’m curés el constipat tornaria a fumar... i així ho vaig fer... però va ser una decepció, ja que només li trobava gust de paper, i només vaig fer una calada. JA NO M’AGRADAVA EL TABAC!
Un dia, però, vaig arribar a casa amb unes ganes de fumar terribles! Així és que vaig decidir encendre un dels cigarros que havia fumat el Ramon, i que ens havia donat. Allò estava boníssim, però només vaig poder fer tres calades, perquè és realment molt fort...
De tot allò no fa gaire... deu fer un mes i mig... però penso que la meva relació amb el tabac s’ha acabat... o almenys ara si que aquesta és la intenció!

Isaac (Barcelona)
A los dos meses

Tengo 43 años, trabajo en cine, videos y cosas relacionadas con ese mundillo. Fumaba desde los 14 años, entre 1 y 1 paquete y medio al dia. Llevaba 5 años haciendo esfuerzo para fumar menos y de vez en cuando pasaba un día como mucho sin fumar. Y si eso ocurria era siempre fruto de un gran esfuerzo que me ocasionaba una angustia tremenda. Últimamente fumaba tabaco de liar (sin aditivos si era posible) pero fumaba igual y la verdad es que estaba harto. Sobre todo por la dependencia, el aparatoso ritual de llevarse el kit siempre donde iba, los olores, la sensación de tener la cabeza en una nube, etc,etc.

Me entere de las purgas que Ramón ofrece por unos amigos y me puse en contacto con él. Fui una primera vez. Disfrute de la experiencia. Pensaba que iba ser más desagradable. No es que sea una experiencia agradable pero es muy rico a nivel sensorial y realmente sales con una sensación de haber limpiado muy profundamente. Te sientes más ligero. Después de la primera sesión estuve unos 7 o 8 días sin fumar. Tras esa semana me deje tentar por un calada y el día después fume un cigarrillo, el día después dos, etc... Decidí repetir con otra sesión porque no quería volver a fumar otra vez y pensé que si me había funcionado una vez quizás solo era cuestión de rematar. Volví y ahora llevo 2 meses sin fumar, y sin ninguna gana de volver a hacerlo. A veces lo pienso y me gustaría tener el lujo de fumar un solo cigarrillo. Entonces pienso y siento y me doy cuenta que el autentico lujo es disfrutar de haberme quitado ese problema de encima. No ha cambiado casi nada de mi vida. Lo único es que tengo un problema menos, y supongo que al no tenerlo tengo más energía para cuidar las cosas que realmente me importan de la vida.

Yo creo que hay un solo truco que puede asegurarte el éxito para dejar de fumar y es querer dejarlo y decidirse. A partir de ese momento creo sinceramente que la purga sirve porque realmente te ayuda a reafirmar ese compromiso contigo mismo y se convierte en un valioso medio para superar las consecuencias psíquicas de la abstinencia.

Eva - 35 AÑOS
Educadora
Mataro (Barcelona)

A los 10 meses
Fumaba un promedio de 20 cigarrillos al día desde hacía unos 20 años. No me había planteado en serio dejar de fumar hasta que un amigo me habló de este método. Me gustó la idea de cambiar mi relación de adicción con lo que es una planta sagrada para muchas culturas, además de poder desintoxicar mis pulmones y mi cuerpo en una sesión. En ese mismo instante me di cuenta de que llevaba más de la mitad de mi vida fumando…casi no me acordaba de mi vida sin humo (era una niña).

Al poco de ingerir el brebaje y antes de terminarlo, vomité. Luego pasé unas horas con ligera somnolencia y un cierto malestar estomacal que iba y venia pero que no me impedía dormitar. Volví a vomitar, después de acabar mi brebaje por completo y el malestar estomacal desapareció y se normalizaron todos los síntomas. Salí muy ligera y con la intención de asumir mi responsabilidad para controlar la adicción psíquica de los días posteriores a la purga. Seguí algunas de las indicaciones post-desintoxicación, pero no todas.

Hace 10 meses que hice la cura y no he vuelto a fumar ni un solo cigarrillo desde entonces, y considero que el método es muy potente y ayuda mucho a tomar la decisión, ya que en mi caso quitó por completo toda la adicción física del tabaco, solo hacia falta un poco de voluntad mental, a mi me ayudó repetir un mantra por la mañana: “solo por hoy no voy a fumar” fueron suficientes dos días para olvidarme completamente del vicio mental. Al cabo de pocas semanas mi aspecto había mejorado notablemente y cada día que pasaba sin fumar iba ganando confianza y me sentía cada vez mejor por haber dejado atrás este hábito, me di cuenta de que ya no era esclava de un supuesto placer sino que era libre de elegir como y cuando. Los primeros meses gané unos siete kilos de peso, que he vuelto a perder paulatinamente, a la que he empezado a hacer danza, y en estos momentos peso lo mismo que pesaba cuando fumaba.

Personalmente, recomiendo este método a toda persona que tenga ganas de cambiar su relación con el tabaco, a toda aquella persona que aun no queriendo dejar de fumar (cosa que hay que replantearse en serio porque es posible que eso solo sea una protección que hace la mente para conservar el vicio) quiere experimentar el poder de su esencia.
En conclusión yo recomiendo este método a todas personas que creen en si mismas y/o en los demás para lograr cualquier cosa. Es un método eficaz y deja huella.

Oli, 40 años
A los 3 meses
Me llamo Jose Antonio Aka Oli, trabajo de programador de conciertos en una sala de L´Hospitalet del Llobregat, o sea uno de los lugares más complicados para dejar de fumar. Tengo 40 años y llevaba casi 20 fumando.
Esta cura para mi ha sido realmente el punto de inflexión, la ayuda definitiva para abandonar el hábito.
Mi reconciliación con el tabaco: Yo no vomité, como la otra pareja, que acudió a la misma sesión curativa,en aquella sala a los pies del Montseny.
Lo mio fue un poco más romantico, o por lo menos me pareció a mi... fue en un cruce de caminos de esta montaña sagrada, donde devolví esos 20 años de adicción a la nicotina.
Uno de mis grandes miedos que me impedían dejar de fumar, era el temor a comer en exceso. Pero esto no debe pasar si sigues los pasos que te indica Ramón, si sigues la dieta de eliminación y haces caso a todo el pack que se te entrega, no deberías tener ningún problema. De hecho mi mujer y yo lo hemos llevado un poco más allá y hemos puesto también frente al azucar, a la bollería industrial , bueno en difinitiva estamos cuidando nuestra forma de comer.
También hay que destacar justo empiezas con esta cura, notas que la adicción física baja en un tanto por ciento muy importante, pero esto no me quitó los desordenes emocionales y las luchas con el ego, que se inventa cualquier excusa para volver a fumar en otra ocasión.
Yo he descubierto que dejar de fumar me ha liberado, me ha quitado el miedo a quedarme sin tabaco y sobre todo a descubrir los colores olfativos y gustativos"


Victoria, 40 años
Comercio / Talleres
Cornellá (Barcelona)

A las 3 semanas
Lo primero que fumé fue un porro cuando tenía 16 ó 17 años, aluciné, me reí como nunca y me encantó la sensación de irrealidad y de flotar que sentí. Más o menos ese tiempo empecé a fumar tabaco, me gustaba parecer sofisticada, y mirarme fumando en los espejos de los bares, me veía tan interesante.El humo me acompañó desde entonces, a partir de los 20 años aproximadamente ya fumaba porros a diario, aparte de tabaco. Siempre dije que dejaría el tabaco pero que fumaría porros toda mi vida, los he amado mucho. En los últimos 2 ó 3 años mi consumo era de unos 10 cigarrillos como mucho y 1 ó 2 porritos al día.

Decidí que quería dejar de fumar porros por que notaba que me estaban bloqueando en mi evolución, además empecé a verles cosas en contra que antes no veía, p.e. si estaba en casa sola al fumar me entraba miedo, me notaba rara y me di cuenta que estaba asociado al porro. Sentí necesidad de ser libre y no depender de esa manera. Yo no era capaz de "no tener" mi trocito de chocolate en casa. Pues bien, de eso hace 1 año y pico y en este tiempo no he dejado de fumar cada día, y cuando me iba quedando sin costo ya me entraba el agobio y acababa pidiéndole un trocito a alguien o comprando un poquito. Eso me hizo desear aún más ser libre.

Hace unos meses me llegó publicidad por mail de un centro donde vi el método de Ramón, lo encontré muy interesante y me apunté el teléfono para cuando tuviese la fuerza de hacerlo. Y al tiempo lo llamé, me gustó mucho hablar con él y tuve la sensación de que él era la persona que me iba a ayudar, lo habían puesto en mi camino. Además cuando hablamos y le expliqué mi afición y amor (ya amor-odio) a los porros me sentí comprendida totalmente.

En fin, que me decidí, y conmigo mi pareja (él fumaba bastante más que yo, pero nunca porros). Conforme se acercaba el día sentía muchas cosas: pánico, rebeldía, muchas ganas, y además no me lo podía creer. Seguí el consejo que me dió Ramón y empecé a verlo de otro modo, iba a hacer un experimento, me decía: estoy 1 mes sin fumar y luego decido.

El día que íbamos hacía el lugar donde habíamos quedado para realizar la purga yo no me creía aún que iba a dejar de fumar, y tampoco mi pareja.

Bueno, pues ya hace más de 3 semanas que no fumo, qué cómo me siento? LIBRE, FELIZ, Y CON MUCHO MÁS PODER. El hacer algo que ya no deseas hacer es muy perjudicial para uno mismo, hace que te detestes.

La primera semana fue dura, estaba con las emociones desatadas, eufórica, de muy mala leche, triste... lo que quería era que pasase el tiempo rápido para estar mejor, no estaba agusto en el presente. La siguiente no estaba con esos ataques de mal humor pero tenía 2 ó 3 momentos de ansiedad al día, estuve tomando pastillas de hierbas relajantes y me fueron muy bien. La ansiedad no era de fumar, era más bien que me sentía muy nerviosa. También estaba contenta de sentirme mejor.

Ahora hay ya días que no me he acordado de fumar, otros sí, lo que más he hechado de menos no es fumar en sí, son los porros, antes cuando no me sentía bien emocionalmente lo que más me apetecía era aislarme y fumarme un porro. La verdad es que el "mono" ha sido muy distinto de lo que pensaba, a veces te entran ganas de fumar y es una sensación muy intensa, pero dura muy poco, casi segundos, la dejas pasar y ya está, vuelves a estar a gusto.

Ah, desde que he dejado de fumar no he vuelto a sentir el miedito de estar sola en mi casa (eran los porritos), y me acuerdo de mis sueños cada día, estoy muy muy contenta con este paso. Ya no tengo que estar pendiente de si tengo tabaco, papel o mechero, ME SIENTO MUY FELIZ Y CAMINO DE RECUPERAR PODER Y LIBERTAD.

Josep María - 32 años
Hosteleria
Mataró (Barcelona)

A los 6 meses
Fumaba un paquete al día desde hacia 15 años mas o menos y trabajo en un bar, con lo que soy fumador activo y pasivo.

Hice la cura del tabaco principalmente para hacer una limpieza bronquial y reducir el consumo de cigarrillos, mas que pretender dejarlo total y definitivamente, pues no quiero renunciar al placer de fumar algún cigarrillo y también soy consciente de lo difícil que puede resultar trabajando en un bar.

La sesión fue mas suave de lo que había imaginado ya que me había hecho la idea de que sería un largo mal rato retorciéndome de dolor y vomitando, pero no fue así. Las 3 o 4 horas que duró la cura, pasé momentos con somnolencia, luego vomité, luego me sentí con mucha energía, luego otra vez somnolencia hasta que todo volvió a la normalidad. Sentí una profunda e inmediata limpieza bronquial y salí de la cura muy satisfecho. Lo peor: el sabor del brebaje.

Hace 6 meses de la cura, sigo trabajando en el bar y fumo, aunque mucho menos. Seguí las mayoría de recomendaciones post-purga. Hay días que consigo mantenerme en pocos cigarrillos y otros días me cuesta más mantener el control y me fumo alguno mas de los que me gustaría, pero de todos modos he reducido bastante el consumo. Practico regularmente deporte y no he aumentado peso, quizas un kilo de masa muscular. No descarto hacer otra purga o purgas para ir manteniendo la limpieza de las vías respiratorias.

Carlos - 45 años
Administrativo
Barcelona

A los 8 meses
Soy fumador desde los 20 años mas o menos. He intentado varias terapias para dejar de fumar, desde parches de nicotina hasta acupuntura y sesiones de hipnosis, pero sin resultado. Me enteré de las curas de tabaco por una compañera de trabajo que había conseguido dejar de fumar con este método y probé.

Después de ingerir el brebaje sentí una ligera somnolencia y leve malestar estomacal, me tumbé en la esterilla y quedé dormido. Al cabo de tres horas aumentó el malestar estomacal y empecé a vomitar, sintiendo seguidamente un alivio inmediato.

Los días después de la purga los pasé sorprendentemente sin la temida ansiedad y tuve la impresión de que no aparecía el síndrome de abstinencia que he sufrido otras veces con otros métodos. No seguí ninguna de las recomendaciones que me dieron para el periodo post-purga. Pasé 3 semanas sin fumar y sin “mono”. Al ver que lo había dejado pensé que podría dejarlo cuando quisiera y me fumé un cigarrillo, luego otro, luego compré un paquete, y al cabo de tres días ya me lo había terminado. Actualmente estoy volviendo a fumar un paquete al día, he probado algún otro método, pero sin resultado.

Manel - 46 años
Empresario
Barcelona

A los 9 meses
Había dejado de fumar hace años pero recaí. Empecé fumando algunos cigarrillos al día y los últimos 5 años me fumaba casi el paquete diario.

Quería dejar de fumar y me gustó la idea de limpiar las vías respiratorias además de dejar la adicción. La cura duró unas 3 horas y al poco rato de ingerir el brebaje vomité y expulsé gran cantidad de mucosidad. Luego pasé un rato con bastante somnolencia y me dormí. Luego desperté y me sentía muy ligero y con mucha energía. Volví a vomitar repentinamente, esta vez con más fuerza e inmediatamente me sentí mucho mas limpio, sobretodo en la zona bronquial, y los síntomas como el ligero malestar estomacal y somnolencia se normalizaron.

Hace 8 meses que realicé la cura de tabaco y seguí las recomendaciones post-purga casi en su totalidad. Soy vegetariano, practico deporte y desde que no fumo ni he ganado ni he perdido peso. No he vuelto a fumar ni una sola calada.

Recomiendo este método a cualquier persona que esté motivada para dejar de fumar y limpiar los bronquios. Con este sistema el proceso de desintoxicación y regeneración se acorta notablemente.

Bibliografia

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Imagenes







La vía purgativa

Las tradiciones amazónicas nativas dan mucha importancia a la vía purgativa; la persona se prepara antes de tomar ayahuasca haciendo rigurosas dietas y purgas. Las tradiciones milenarias, incluidos los misterios dionisíacos o Eleusis de la Grecia antigua, consideraban que antes de iniciarse en las vías iluminativa y unitiva, había que pasar por la purgativa, una etapa purificadora.

Esta costumbre se mantiene hasta hoy día en la Amazonia occidental, y muchos curanderos, vegetalistas y ayahuasqueros, insisten en la necesidad de purgar el cuerpo (no solamente se refieren al cuerpo físico) antes de tomar ayahuasca, aunque lamentablemente también muchos de ellos han abandonado esta costumbre ofreciendo “menú a la carta” para el “gringo” (occidental en general).

Según las tradiciones chamanicas hay un inframundo y también un mundo celeste, luces y sombras que están dentro de nosotros y también fuera, mundos que son más que simples expresiones de nuestra psique. Cuando nos adentramos en estos espacios, los monstruos están allí acechando, y aquí tiene suma importancia hasta donde haya trabajado la persona su propia vía purgativa.

En Occidente vivimos en el mundo de la comida rápida, los resultados rápidos y las sanaciones e iluminaciones rápidas. Occidente tiende a colocar prácticas o plantas en un altar sobre valorando sus efectos como gran panacea para todos, pero frecuentemente no tenemos en cuenta los contextos tradicionales originales.

La purga consiste en la ingesta de un brebaje a base de plantas, generalmente eméticas, en un proceso que puede durar varias horas, y que provoca una depuración a todos los niveles, expulsando del cuerpo tanto toxinas como emociones negativas. Aparte de la depuración física, tiene una acción purgativa psicosomática, ayudando a devolver, soltar y expulsar contenidos negativos que hemos ido “tragando” en la vida.

Hay varias plantas que se utilizan tradicionalmente en la Amazonia para purgar el cuerpo, las principales son la yawar panga (Aristolochia didyma), planta emética poderosísima con la que puedes estar hasta 12 horas depurando el cuerpo y necesariamente debe hacerse el día previo a la sesión de ayahuasca. Otra planta de suma importancia para purgar es el tabaco (Nicotiana rústica), planta macho y primera planta maestra o sagrada. Para las medicinas tradicionales del Amazonas el tabaco da fuerza, claridad y protección. La ayahuasca trabaja la vía iluminativa, la unitiva, y por supuesto la purgativa, aunque otras plantas, muchas veces añadidas a la mixtura con esta intención, tienen una acción especifica para ello.

Personalmente y en más de una ocasión, curanderos de la Amazonia peruana me han insistido en la necesidad de hacer una purga antes de tomar ayahuasca, o de tomar ayahuasca varias veces seguidas, indicando que primero “te limpia”, luego “te enseña”.

La purga con la planta del tabaco depura el cuerpo físico y descarga los cuerpos más sutiles. Regula la tensión arterial, el ritmo cardíaco y “abre” a nivel pectoral. Clarifica la mente y estimula la actividad onírica, dejando el cuerpo más limpio, relajado y receptivo para la posterior experiencia con la ayahuasca.


BIBLIOGRAFIA

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RENGIFO, R., MABIT, J., ARCE, J. Ceremonia ritual de la Yawar Panga. Tarapoto, Perú. Inédito.

VILA, Josep. Deja que suceda, el camino de las Plantas Maestras de la Amazonía. Edita: José Maria Cortada i Miró “Xaneta”, Rocío Oliveira y Agustín Araque, 2007.

Pruebas médicas

Análisis y metodología

Se han realizado las siguientes pruebas:

· Constantes vitales: temperatura, frecuencia cardiaca y tensión arterial.
· Gasometría: niveles de oxígeno en la sangre.
· Espirometría: FEV (volumen espiratorio forzado en el primer segundo de espiración) y PEF (flujo espiratorio máximo).

La frecuencia de las pruebas ha sido la siguiente:

· 1ª prueba: 2 - 3 días antes de realizar la sesión purgativa.
· 2ª prueba: 2 - 3 días después de la sesión.
· 3ª prueba: 7 -10 días después de la segunda prueba.


Participantes

En este estudio piloto han participado 13 personas, entre los 30 y 50 años, fumadores de una cantidad variable de cigarrillos (de 5 a 30 cigarrillos al día) y ninguno de ellos presentaba ninguna dolencia ni enfermedad remarcable.


Resultados

Temperatura

No se observan variaciones significativas en ninguno de los participantes.


Tensión arterial

Todos los participantes se encontraban en la primera prueba realizada antes de la sesión purgativa con una tensión arterial entre los 130/70-80 mmHg y los 100/60-70 mmHg, con lo que podemos considerar que ninguno de ellos se encontraba en los parámetros de hipertensión ni hipotensión.

Las pruebas realizadas inmediatamente después de la purga muestran una tendencia reguladora y descenso de la tensión arterial, tanto sistólica como diastólica, en la mayoría de participantes que la tenían más alta (6 personas), pasando como promedio de 120-130/70-80 a 100-110/60-70 mmHg, manteniendo prácticamente los mismos parámetros en los 5 participantes que la tenían ya más compensada, y aumentando ligeramente los valores de 2 personas que la tenían más baja.

La 2ª prueba realizada al cabo de 7-10 días aproximadamente muestra que la tensión arterial se ha mantenido básicamente en los parámetros conseguidos después de la purga, aunque podemos apreciar una tendencia continuada a mayor compensación en algunos casos.


Frecuencia cardiaca

En la primera prueba realizada antes de la purga todos los participantes se encontraban entre 55 y 90 latidos por minuto, dentro de los parámetros normales de frecuencia cardíaca en reposo.

Después de la sesión purgativa se ha podido apreciar una variable disminución del ritmo cardíaco en 8 de los participantes, ligero aumento en 4 personas y mismos valores en 1 participante. Cabe destacar el notable descenso de la frecuencia (del 10 al 30%) en los participantes que presentaban una mayor aceleración del ritmo cardíaco. Los parámetros obtenidos después de la sesión purgativa se encuentran entre 53 y 77 pulsaciones por minuto.

Los resultados obtenidos en 2ª prueba realizada al cabo de 7-10 días permanecen prácticamente invariables a los conseguidos en la primera prueba.


Niveles de oxígeno en la sangre

Las pruebas realizadas inmediatamente después de la purga muestran un aumento de los niveles de oxígeno entre un 1% y 9% en 4 de los participantes, mantenimiento de los mismos niveles en 8 participantes, y ligero descenso en 1 participante.

Sin embargo, la 2ª prueba realizada al cabo de 7-10 días aproximadamente muestra un aumento de los niveles de oxígeno en el participante que le habían descendido, y tendencia a aumentar los niveles de oxígeno en el resto de participantes.


Espirometría FEV

Los niveles del volumen espiratorio forzado en el primer segundo de espiración en las primeras pruebas inmediatas después de la purga reflejan un aumento considerable del volumen espiratorio en 7 de los participantes, y ligero descenso de los niveles en 6 de los participantes.

Los resultados de la 2ª prueba al cabo de 7-10 días muestran una recuperación de los niveles que habían descendido y aumento continuado de los valores del volumen espiratorio que ya habían aumentado.


Espirometría PEF

Las pruebas realizadas inmediatamente después de la purga muestran unos resultados de notable (7 a 28%), en algún caso sorprendente (90%), aumento del flujo espiratorio máximo en 10 de los participantes, y ligero descenso de los niveles en 3 participantes.

La 2ª prueba realizada al cabo de 7-10 días aproximadamente muestra un continuado aumento de los niveles del flujo espiratorio en todos los participantes, recuperándose los valores que habían descendido en los 3 participantes hasta alcanzar niveles superiores a los obtenidos en las pruebas previas a la purga.


Conclusiones

Basándonos en estos resultados comparativos, observamos unos efectos beneficiosos sobre el organismo y podemos destacar como la purga actúa notablemente acortando algunos procesos:

· Tensión arterial: Los resultados obtenidos nos indican una acción reguladora inmediata de la purga sobre la tensión arterial, con lo que podría considerarse la purga como método válido dentro de un tratamiento para la HTA en algunos casos, combinado con dietética y fitoterapia.

· Frecuencia cardíaca: Los datos resultantes nos muestran una reducción del ritmo cardíaco en un significativo número de participantes, destacando que esta disminución ha sido más notable en los participantes que presentaban una mayor frecuencia cardíaca. Teniendo en cuenta que los valores normales para una persona adulta que practica regularmente deporte están situados entre las 60 a 80 pulsaciones, contra las 70 a 90 de un adulto sedentario, y que este último necesitaría varios meses de ejercicio regular para bajar el ritmo cardíaco, podemos considerar una inmediata y positiva incidencia de la purga sobre la frecuencia cardíaca.

· Niveles de oxígeno: A pesar de no observar cambios muy significativos a corto plazo, los resultados sugieren una tendencia a aumentar los niveles de oxígeno en la sangre en todos los participantes. Un dato significativo que observamos es que a pesar de la reducción del ritmo cardíaco generalizado y el consecuente menor esfuerzo que necesita el corazón, los niveles de oxígeno no solo se mantienen sino que tienden a aumentar.

· Capacidad pulmonar: Los resultados de la incidencia de la purga en los niveles de FEV y PEF son significativamente alentadores, mostrando un incremento inmediato de los valores FEV en el 50% de los participantes y PEF en el 80% de ellos, señalando que ambos valores han aumentado en el 100% de los participantes al realizar una segunda prueba. Teniendo en cuenta que una persona necesita 3 meses para aumentar su capacidad pulmonar cuando deja de fumar, podemos considerar que la acción de la purga acorta notablemente este proceso.

A pesar de las innumerables variables y sin pretender plantear panaceas milagrosas, los resultados nos indican unos efectos inmediatos y marcan unas tendencias beneficiosas de la acción de la purga sobre el organismo. Teniendo en cuenta que el consumo de cigarrillos aumenta el ritmo cardíaco y la tensión arterial, disminuyendo la capacidad pulmonar, precisamente los efectos opuestos a los conseguidos con la purga en todos estos parámetros, estos datos nos invitan a seguir investigando las posibilidades del uso de la planta del tabaco dentro de un contexto fitoterapéutico adecuado.