Eva, BarcelonaHola Ramón!!
hice la purga el pasado 10 de julio (vinimos tres chicas, amigas). Bueno, yo me he tomado mi tiempo para contestarte ya que prefería darme unos días y afinar más. Quería decirte, antes de nada, que me sentí muy bien contigo, que fuiste atento y cercano y que me hiciste pasar "el trago" de una manera más agradable ya que me trasmitiste mucha confianza.
La verdad es que mi relación con el tabaco ha cambiado. He estado sin fumar (a excepción de unos 4 días en los que me fumé 2 cigarritos al día). Me es fácil mantener esta situación y de poder seguir así, sería mi situación ideal: ser fumadora esporádica o de dos cigarrillos al día.
Aunque los primeros días fueron más complicados a nivel mental (ya que fantaseaba mucho con la idea de fumarme un cigarrillo), a nivel físico ha sido bastante fácil y natural no fumar. A nivel emocional, los primeros días me sentí algo rara, como distante pero después me he sentido bien, y con la sensación de dejar ir más facilmente los malos rollos del día a día (como si me enganchara menos con lo que no me gusta de la gente o de las situaciones que me tocan) . También sueño más y aunque no recuerdo siempre los sueños, la sensación es la de hacer cada noche una buena maratón nocturna.
Bueno, en general ha sido una experiencia increíble que me ha servido para limpiarme, desintoxicarme, manterner una nueva relación con el tabaco (como un diálogo interno que me ha permitido ser más consciente y autobservarme más y con mayor precisión) y por lo tanto ha repercutido en una mejor autoestima, ya que al suprimir los cigarrillos que fumaba de manera convulsiva y llevar adelante una rutina sin fumar me hace sentir libre y más fuerte. Además, tal como te comenté ahí mismo, noté al instante que se me abría la zona pectoral, que mejoraba en seguida mi capacidad pulmonar.Prueba de ello es que crucé los Pirineos andando en la etapa más dura del camino de Santiago y lo hice a buen ritmo!! ;) Fue realmente impresionante ya que lo noté nada más vomitar la primera vez. Por otro lado, noto como si todavía tuviera cosas pegadas en la zona pulmonar y que dentro de unos meses volveré a repetir la purga.
Bueno, pues nada, que seguramente nos veamos pronto!!!! No sé si para dejar de fumar definitivamente o para dejar ir más cosas y emociones negativas que se me hayan quedado enganchadas...
Un fuerte abrazo,
EVa
Andres
Relaciones PublicasNo soy un gran fumador, así que no ha sido con la intención de dejar de fumar con la que he vuelto a hacer mi segunda purga.
Mi intención ha sido la de depurar mi organismo, consciente además de algunos excesos cometidos durante los últimos meses y un tipo de vida bastante desordenada en todos los sentidos.
Al igual que en mi primera sesión, no solo me siento mucho mejor en el plano físico, sino también en el plano emocional. Con animó, lucidez mental y energía para hacer más cosas es el estado que siento ahora mismo.
Está claro después de hacerlo depende solo de nosotros como llevarlo adelante. Pero para mí es un trabajo que recomiendo hacer a cualquiera que se sienta mal o quiera sentirse mejor, y ya no solo por ser fumador.
DanielAyer volví a hacer otra purga de tabaco, ya llevo 3 o 4, pero bueno, voy a explicar esta curiosa historia desde el principio. Reuniendo información sobre todo el tema de la ayahuasca me enteré de que en la amazonia es frecuente realizar una purga con tabaco antes de las sesiones, una manera de limpiar el cuerpo para que Doña Aya cuando entre se lo encuentre todo limpito y aseado. La purga consiste en beber un jarabe de gusto inolvidable que se elabora macerando en agua durante la noche anterior hojas de mapacho, la variedad de tabaco superpotente que se cría allí. Hace unos meses me enteré de que estas purgas también se hacían aquí, y de que, además de limpiar el cuerpo como cualquier purga, las purgas de tabaco eran también un método utilizado para… dejar de fumar.
Curioso, ¿no? Pues decidí probarlo, aquella primera vez más por investigar que con un próposito concreto. Se trata de ir tomando vasitos del jarabe intercalados con vasos de agua muy caliente hasta que al rato vomitas. Por lo que voy viendo, el rato que tardas en vomitar es el que necesita Don Tabaco para ir recogiendo la basurilla antes de enviarla fuera, y a veces también para vencer algunos bloqueos que se pueden producir. Si el tiempo se alarga demasiado o si el vómito se bloquea se pueden producir mareos, que desaparecen cuando finalmente todo sale fuera. El proceso es, digamos, bastante telúrico, pero los efectos al final de la purga fueron realmente sorprendentes: no recordaba el tiempo que hacía que no respiraba tan bien, a lo que siguió una semana de insólita vitalidad, como si hubiera iniciado una dieta de Red Bull. Durante todo el día no tuve ganas de fumar (efectivamente) pero por la noche había quedado para salir y ahí ya decidí abrir el paquete.
Pero bueno, pensé, ésto hay que aprovecharlo, y la segunda vez ya fui más preparado. Hice un poco de dieta los días antes y reservé el finde para poder estar tranquilo en casa sin salir. Y pum pum pum, vasito vasito, más o menos como la primera vez. El primer día no fumé, el segundo tampoco, ni el tercero… y esto ha durado hasta hoy, que sigo sin fumar. Es curioso por todos lados, primero que haya sido el tabaco el que me haya ayudado a dejar de fumar, segundo, otras veces también había conseguido dejar de fumar por temporadas, pero nunca me había resultado tan fácil como ahora. De fumar dos paquetes al día a no fumar nada de golpe el cambio ha sido brutal, y sin embargo la transición ha sido mucho más fácil. El caso es que sigo sin tener ganas de fumar, y cuatro meses ya es un plazo razonable. Además no soy el único, otro amigo que fue luego no ha vuelto a fumar desde entonces.
Hasta aquí mi experiencia de momento con ésto del tabaco reversible. Resulta paradójico que sea el propio tabaco (aunque de otra especie) el que te ayuda a desengancharte de los cigarrillos. Puede tener que ver tanto la forma de consumo como la caterva de productos top secret con el que mezclan al tabaco Virginia para liarlo, de hecho he leido que los curanderos no recomiendan empezar fumando el tabaco, porque es demasiado fuerte y engancha, sino mascándolo o bebiéndolo. Pero lo realmente curioso es que en muchas culturas indígenas americanas el tabaco es considerado una planta maestra, una planta medicinal y sagrada, una planta muy valiosa. Lo primero que le ofrecieron los indios caribes a Colón cuando llegó por allí fueron precisamente hojas de tabaco. La versión oficial dice que fue un presente de la categoría de un dios, la versión oficiosa explica que todos tenían una media sonrisa mientras imaginaban el uso desastroso que iban a hacer de esas hojas aquellos extranjeros ignorantes.
Realmente tiene mucha tela que dos de los problemas más graves que se plantean las autoridades sanitarias ahora mismo, el tabaco y la coca, puedan tener su origen en el mal uso de sustancias que determinadas culturas venían utilizando sin esos riesgos probablemente durante siglos. No tengo información de que existan problemas de drogadicción a la hoja de coca entre los quechuas y los aymaras, y su reivindicación por parte de Evo Morales es un argumento a favor. No parece que el uso ritual del tabaco llegue a crear la misma dependencia que los cigarrillos envasados para su consumo rápido. Se puede hacer una comparación inversa: la tecnología nuclear de que nosotros disponemos tiene unos protocolos de seguridad (más o menos) estrictos. Si otra cultura quisiera apropiarse de esa tecnología sin conocer esos protocolos probablemente se encontrarían con problemas. Y no vale decir que solo son plantas, las plantas tienen una sorprendente vida secreta.
Mikel y Ana
Navarra
el mes Sobre la experiencia que compartimos en su día, es difícil de explicar.
La experiencia en si misma, akojonante incluso en el sentido negativo de la palabra pues hubo momentos malos de verdad. Aunque todos ellos asimilados bien, pensando que iban en el mismo paquete y en pos de algo grande que se pretendía vivir a posteriori. Por la parte positiva darte las gracias a ti por haberlo conducido con ese saber estar y porque en todo momento nos sentimos apoyados. El clima impresionante e inolvidable. Se respiraba calma, la tan cotizada calma hoy en día. Algo precioso.
Esa misma tarde y tras un obligado descanso, esas eran nuestras principales sensaciones. Una paz interior de la cual disfrutamos enormemente porque ya no nos acordábamos de que era eso, de que ese mundo agitador que nos rodea desapareciera y que todas nuestras sensaciones fueran las de disfrutar de nosotros mismos y de lo que desde nuestro interior emanaba. El domingo fue exactamente igual, también el lunes y yo diría que todavía ahora se sigue notando. La principal diferencia es que inevitablemente volvemos a la vida diaria y los estímulos son brutales. Es difícil huír de ellos. Quizás sea mejor incluso convivir con ellos, en fin. Pero aún y todo creemos que ha habido un antes y un después de la purga. El humor parece aflorar más fácilmente y los problemas los enfocamos de otra manera. Estamos viviendo un bonito momento.
Ana: Hubo claramente una purga física y otra emocional. Aquella descarga fue una liberación y me siento más fuerte emocionalmente.
Esto es todo, esperamos que hayas disfrutado de la lectura. Un abrazo y gracias. P.D.: Si estuvieses más cerca, unos cuantos amigos se apuntarían a la purga.
David, 33 anys
Mestre, TarragonaLa veritat és que agraeixo a qui sigui el poder haver participat en la sessió, i estic segur que repetiré més endevant. Aquests dies han anat molt bé, he seguit la majoria de recomanacions post-treball i la veritat és que no estic fumant gens, de ser fumador compulsiu he passat a no fumar ni un cigarret, sense cap mena d'ansia, ni física ni mental. Sento la olor del tabac molt diferent, noto quan hi ha un cendrer ple, o quan algú ha acabat de fumar, en canvi puc estar tranquilament al costat de gent que fuma i no tenir-ne ganes.
Em trobo molt relaxat, molt actiu i content, amb ganes de fer coses i de viure-les. A nivell oníric no he notat res especial, a nivell respiratori si, tinc bronquitis asmàtica i sento que estic respirant molt millor, no m'ofego tant. A nivell emocional estic també molt content, sento com si m'estimés una mica més a mi mateix (en un sentit metafísic).
També he comentat l'experiència amb companys i de ben segur que algú s'apuntarà en alguna propera ocasió.
T'agraeixo moltíssim el haver-me proporcionat una experiència com aquesta, que de ben segur repetiré. Agraeixo també a la Pacha Mama, al Winston i a tots els implicats en aquests coneixements.
Toni, 37 años
BarcelonaHace un par de meses que hize la purga y de hecho no he vuelto a fumar. Está claro que tenía la decisión tomada, pero asistir a la sesión fue un valioso punto de referencia, asi como las recomendaciones dieteticas, infusiones de plantas, etc que nos entregas al finalizar el trabajo, ayudan mucho a mentenerse fiel al proposito.
La semana siguiente a la purga fui con la doctora a hacer las segundas pruebas y mi capacidad pulmonar había aumentado de 600 a 800 !! Realmente sentí una apertura en la zona del pecho en el momento del vómito, como una descarga, y se ha mantenido los días posteriores.
Lo que me ha sorprendido es lo de los sueños. Sueño mucho mas y recuerdo con mayor claridad lo que he soñado.
Posiblemente repita en unos meses, ya como exfumador, pues siento que a parte del tema del tabaquismo, es un trabajo que te deja mas calmado, limpio ...
Solo me queda agradecerte tu manera de hacer, me sentí muy a gusto y comodo en el proceso, se nota que lo haces de corazón.
Gloria, 43 años
BarcelonaAsistí a la sesión con el tabaco porque unos amigos me habian hablado de ello, y a pesar de no ser fumadora me llamó la atención lo que me decian y la posibilidad de desintoxicar el cuerpo y hacer como una puesta a punto. Además cuando la hice estaba costipada y tenia bastante mucosidad.
Mis amigos me habian hablado basicamente de los efectos de la purga y creia que seria algo mas mecánico. Una vez en el lugar vi como Ramón enfocaba el trabajo y me encantó la forma de hacer, pues se genera una atmosfera especial e induce a una experiencia mucho mas enriquecedora que simplemente desintoxicar el cuerpo físico, pero tocando de pies en el suelo, asequible y entendible.
Durante la sesión me senti bien, muy a gusto, el cuerpo relajado, mi mente entró en un estado de sensibilidad que no sabria describir, y asi la mayor parte de la experiencia, excepto en el momento que el vómito empuja para salir, pero que una vez lo sacas el alivio es instantaneo. Es de agradecer la forma equilibrada de conducir la sesión, pues te sientes cuidada y en confianza, pero a la vez dispones de tu espacio y sientes un respeto por tu proceso personal.
El día de la purga salí un poco cansada, como con ganas de recogimiento y descansar, pero al día siguiente me senti con la vitalidad renovada, fisica y sobre todo mentalmente, me sentí con mucho mas claridad, bienestar, armonía, y me duró varios días. Tambien he sentido mayor capacidad pulmonar después, y sobretodo me sorprendió el despeje de la zona de las vías respiratorias altas y el aumento de la capacidad olfativa.
Victoria
BarcelonaFui con la intención de hacer una limpieza de vías respiratorias, y también de conocer este ritual, sin ser demasiado consciente que al igual que las técnicas de depuración del kriya yoga (que practico), no solo tienen la capacidad de limpiar a nivel físico, sino que actúan sobre otros niveles más sutiles de conciencia.
El ser humano es un campo energético formado por una energía densa (el cuerpo biológico) por donde circula energía más sutil. Esa energía más sutil, se concentra de manera más intensa, en determinados centros energéticos.
La planta del tabaco, y por eso debe tratarse de una planta concebida como sagrada, actúa sobre el centro de energía situado en el tórax (el chakra anahata). Este centro rige a nivel físico, corazón, pulmones, bronquios, pleura, traquea y esófago.
Anahata tiene asociado a nivel más sutil, estados mentales y emocionales relacionados con la vida afectiva y relacional.
Mientras bebía la infusión de la planta, sentí como se abría la traquea y el esófago, y luego los espasmos producidos por el vómito, volvían a abrir hacia arriba el mismo canal. Esas contracciones musculares no solo producían una sensación física de limpieza de vías respiratorias, sino una abertura y liberación de tensiones emocionales que me dejaron una sensación de relajación y paz interior.
Sentí, durante los días siguientes a la purga, mejor oxigenación en las vías respiratorias, pero sobretodo me sentía vulnerable emocionalmente, como si ese ritual de limpieza hubiera actuado también a otro nivel, y esa parte de mi, a la vez que pacificada, se hubiera quedado más desprotegida, y por tanto con la necesidad de estar recogida y acompañada de personas y situaciones relacionales cálidas .
Así, igual que el cuerpo físico en los días siguientes al ritual, se siente más limpio y fortalecido, pero necesita y agradece cuidados y atención, según mi experiencia, es bueno incluir en esos cuidados , el rodearnos de personas y situaciones afectivas positivas, para que el proceso se complete en todos los niveles sobre los que tiene la capacidad de influir .
Jordi EscolàLlevo más de 20 años sin fumar cigarrillos industriales. A pesar de ello, siempre tengo presente una memoria histórica inserta en alguna parte de mi cerebro que me reclama, en algunas ocasiones, encender un pitillo. Cuando conocí la terapia con la planta de tabaco pensé que quizás podría cambiar esa memoria histórica, además de realizar una purga física que tan necesaria es un entorno de alta toxicidad como nuestras ciudades.
Durante el trabajo se produce una gran limpieza interior, con la expulsión de mucosidades y otras “cosas” que no se sabe bien que son. Después de la sesión uno se siente limpio por dentro, con la sensación que ha efectuado una limpieza en profundidad de las vías respiratorias. Pero además de la purga física, se produce una purga emocional que no sabría describir. Es como si liberaras tensiones acumuladas que están ancladas en el cuerpo físico, y esto produce un gran alivio. Por otra parte, Ramón conduce con extraordinaria habilidad y delicadeza la sesión, con lo que uno se siente muy bien acompañado y seguro. Es un tratamiento que recomiendo realizar periódicamente, tanto a los fumadores, como a los exfumadores.
Josep Vila TronchoniMi cura de tabaco fue una experiencia muy sanadora, en el tiempo que la hice estaba muy bajo de energía y bastante depresivo. Tomé el tabaco en el monte, cuidado por Ramón y en total confianza cosa importante para un trabajo de este tipo.
Mis sensaciones fueron de total relajamiento, vinieron a mi mente cantidad de pensamientos, primero atropelladamente y, poco a poco, fueron tomando sentido en modo de comprensiones profundas. Al cabo de unas horas mi cuerpo se fue relajando y una tranquilidad profunda invadió todo mi ser, dejando paso a un estado de bienestar, de paz interna que duró semanas.
Mi depresión desapareció y dejó paso a una fuerza interna que me ayudó a ordenar cosas de mi vida que hasta el momento me habían confundido, diría que apareció en mi una claridad mental que me permitió superar el momento de vida en que estaba inmerso.
Agradezco profundamente al Maestro Tabaco y su servidor Ramón la sanación que recibí y la oportunidad de crecimiento que supuso la experiencia.
Gracias amigo, un fuerte abrazo.
Josep
Jenifer J, 46 años, fumadora “light” desde los 20 añosEl 13 de enero cumplió un mes que hice la purga de tabaco. Mirando atrás, pienso que hubiera sido interesante apuntar mis observaciones y sensaciones en un cuaderno. Bueno, no lo hice. Pero también es igual de rico contar con la memoria y la voz interior que a veces se llama la intuición. La reflexión siguiente viene de esta voz, de esta visión.
Hace dos días estaba andando por la calle y de repente tuve un momento de "darme cuenta" de que estaba respirando bien, plenamente, con el pulmón lleno. En ese momento, empezaba a recorrer mi cuerpo desde la mente y me di cuenta que me sentía en buena forma, me sentía viva, sin ningún dolor, sin ningún bloqueo importante, sin ninguna constricción. Eso es decir mucho y es una autentica maravilla. Empezaba a ubicar todo el proceso en el calendario lineal, cosa que no me viene de forma natural - yo tiendo a ubicarme a mi y a los eventos del mundo dentro de un calendario más circular, redondo, no-lineal.
Me enteré de la "purga" en una charla informal en la casa de una amiga en noviembre del año pasado, y supe de forma inmediata que la necesitaba. La sabiduría de mi cuerpo me lo decía. Yo llevaba tiempo con un estado de salud no aceptable, incomoda y hasta preocupante para mi. Dadas muchas circunstancias que no es necesario revelar aquí, estaba fumando mucho más de lo normal, estaba muy contraída en el área del pecho, con tos por la noche, dolor a veces durante el día y por la noche, una respiración poco profunda y una constricción emocional que hacía espejo de las manifestaciones físicas mencionadas. Me sentía curiosamente "atrapada" en este estado. No sentía que tenía las herramientas que necesitaba para salir de la energía del aquel camino, o mejor expresado, del aquel lento espiral. Tengo muchos recursos terapéuticos, espirituales y también tengo bastantes conocimientos sobre la salud en general. Pero aun así, me sentía "presa" de este espiral de constricción que se centraba, por primera vez en mi vida, en el pecho, en la zona física, energética y emocional de los pulmones. Por delante y por detrás. Quiero decir que me molestaba tanto el pecho como la espalda a la altura del pecho. El tórax en general me estaba doliendo y preocupandome.
Cuando mi pareja y yo nos comprometimos a hacer la purga, empezaba a sentirme un poco nerviosa. La noche antes y la mañana antes de llegar al lugar del evento estaba bastante pensativa, me daba respeto el proceso desconocido. Una parte de mi, más allá que el cerebro, sabía que iba a ser importante y que Ramón tenía el conocimiento para guiarnos en el proceso. Más que eso, no sabía mucho más al nivel de información. Que iba a vomitar, sí, pero, no mucho más. Ni siquiera me planteaba "el después". Viví aquel día absolutamente en el presente, un fenómeno que tampoco estaba premeditado.
No quiero contar los detalles del proceso, siento que puedo correr el riesgo de robar algo de la "magia" a otra persona que está interesada en vivir la experiencia. Lo que sí que me gustaría compartir es mi relación personal con el aspecto ceremonial que comportaba el día. No tengo ningún idea de cómo las otras personas vivieron esta parte, porque es la parte más intima. La parte que no se ve. La parte que apenas tiene vocabulario.
Yo había tenido breves experiencias con el mundo y la filosofía del chamanismo. Y le tengo mucho respeto. Mi enfoque para el día de la purga se colocó allí, de forma natural, en el momento. Llevé la purga con el tabaco al nivel de una experiencia con las energías, la sabiduría y los seres del chamanismo. Pedí ayuda a esos seres y a su sabiduría. Es más, yo sabía que no podía hacer esta limpieza en este preciso momento de mi vida sin esta ayuda. Lo que necesitaba no era dejar de fumar precisamente, sino una dimensión de limpieza y abertura mucho más amplia - tanto física como espiritualmente e intelectualmente. Tampoco se lo pedí así. Mis deseos, suplicas y oraciones breves eran mucho más sencillos. Más primitivos. Tampoco era algo premeditado. Me salía de forma natural durante el proceso. Me gustaría matizar que lo que estoy relatando es mi propio proceso. Ramón deja la puerta abierta para que cada persona tenga una experiencia según su propio paradigma, filosofía o creencia. Tampoco para mi ha sido un "viaje chamanico"; uso este vocabulario prestado para intentar describir algo más sutil que tiene que ver con las prácticas, las creencias y la medicina tradicional, ancestral. Es más bien una visión de un nivel de la consciencia y la realidad paralela al nivel dónde nos movemos habitualmente.
Luego, 5 o 6 horas más tarde, llegamos a casa, arrastrando nuestros cuerpos desde el coche hasta la casa...con un cansancio increíble. Mi pareja y yo teníamos la suerte de poder compartir entre nosotras como nos sentíamos a nivel físico y emocional, riendonos un poco de los gestos de cansancio exagerados que expresamos las dos. Nos ayudamos mutuamente a seguir las indicaciones dietéticas a raja tabla durante los siguientes 6 o 7 días. Durante aquellos días hasta dos semanas después de la purga, puedo hacer un pequeño inventario de cómo me sentía y que me notaba en el cuerpo:
-No tenia ganas de fumar
-No tenía ganas de tomar café, curiosamente. No me había planteado dejar de tomar café.
-No tenía ganas de tomar vino, o muy pocas.
-No tenía ganas de comer carne o comidas fuertes, tenía muchas ganas de comer arroz integral y verduras, era algo que me pedía el cuerpo
-No tenía ganas de hacer actividad física muy energética
-Me sentía triste, tenía ganas de llorar a veces
-Me sentía vulnerable con necesidad de estar recogida dentro de mi casa
-Me sentía un poco frágil a nivel físico y emocional
-Tenía la sensación de que algo estaba pasando dentro de mi, algo que no tenía ni nombre, ni verbo en mi vocabulario, pero que sí fue reconocido por una parte de mi más conocedora de procesos naturales. Mi cuerpo me sosegaba con su propia sabiduría.
-No sentía prisa para salir de la incomodidad física y emocional que sentía, la vivía como un proceso natural
-Sentía energía sexual, pero hacía caso a las recomendaciones y no tenía prácticas ni sola ni acompañada
Poco a poco, me iba cogiendo más fuerza, pero no era consciente de esta parte. Claro, es importante situar este relato dentro el calendario "cristiano" - hice la purga el 13 de diciembre, solo días antes del frenesí e potencial psicosis de las fiestas de navidad. Qué locura! Bueno, así transcurrió. Es curioso que ni pensé en navidad en el momento de decir "si quiero" al planificar la purga al finales de noviembre. Y fue fenomenal - ha sido una navidad muy bonita, muy especial - con todo su locura que incluía un pavo de 10 kilos que apenas cabía en el horno, constelaciones familiares a tope y todo el mundo hablando idiomas distintos... La vida es un misterio.
Bueno, ¿qué notaba yo durante los días de navidad (tres semanas después de la purga) hasta la fecha de hoy, 12 de enero, 2009?, pues muchas cosas...
-Me sentía/siento muy abierta emocionalmente, nada contraída, ni cerrada
-Me sentía/siento más abierta físicamente, no me siento bloqueada ni en el pecho, ni en otro parte del cuerpo
-Me siento con más plenitud conmigo misma, me río con mucha facilidad, no me quedo en el enfado
-Me siento más paciente conmigo misma y con las personas que me rodean
-Tengo ganas de fumar un par de caladas de un cigarrillo liado de vez en cuando y no me privo. Antes fumaba entre 2 y 8 cigarrillos al día, y un poco más en momentos de ansiedad o estrés. Pero mi cuerpo me estaba pidiendo eliminarlo. Cuando fumo algo ahora, enseguida lo noto en el pecho. Es una sensación fantástica, parece que mis pulmones han recuperado el estado normal de no fumar y de no estar cargados ni congestionados. Antes de la purga, durante semanas estaba tosiendo, con los pulmones muy cargados y congestionados, intentando escupir y eliminar la mucosidad, cosa que me costaba mucho.
-Tomo un café por la mañana y/o un te, me apetece mucho más tomar te
-El vino que tomo con la cena tiene más efecto, después de dos copas me entra sueño
-No recurro al orfidal u otro fármaco para ayudarme a dormir o estar más tranquila (antes de la purga estaba tomando varios a la semana, más o menos)
-Noto la misma energía sexual que tengo habitualmente (parece ser que esta es la parte principal de mi energía vital, de mi supervivencia, no se me altera, siempre está, hasta en los momentos más difíciles de mi vida...)
Mi resumen analítico de la experiencia de la purga con el tabaco es que yo estaba en el camino buscando algo para abrirme y hacer una limpieza, una purga, usando la zona del pulmón como foco energético, filosófico y biofísico. Había entrado en un estado con un alto nivel de contracción física y emocional, estaba cada día más cerrada del tórax y me sentía emocionalmente anudada. El dejar de fumar era importante, o mejor dicho, el cambiar mi relación con el tabaco, pero también era un síntoma de algo más profundo, con más textura existencial. Mis propias herramientas terapéuticas no eran lo que necesitaba en aquel preciso momento de mi vida. Necesitaba una purga ancestral, natural, animal. Estaba completamente abierta y preparada (sin saberlo con plena conciencia) para hacerlo y para honrar y respetar el proceso sagrado (espero haber comunicado mi respeto y gratitud). Ayer, después de un mes, estaba guardando las mantas sacadas del coche que había usado para arroparme del frío aquel día tan hermoso en la montaña. Cuando las doblaba para meterlas en el armario, sentí un ligero, casi imperceptible olor a vomito. Sonreí y pensé, "un souvenir".
Carles
32 añosParticipé en la purga hace varios meses por recomendaciones de un amigo que la habia hecho. Mas que una recomendación fue una insistencia, ya que yo no creia mucho en ello y fui para probar a ver que pasa.
Me presente habiendo desayunado, sin tener el cuenta de las recomendaciones de venir en ayunas, y el proceso no fue nada agradable. Vomité varias veces y es como si al salir el vomito me arrancara algo de dentro.
Sali de la purga pensando que no servia de nada, pues al cabo de unas horas ya estaba fumando. Lo curioso fueron los dias posteriores, sin darme cuenta. Estaba en el trabajo y cantaba. Un compañero me pregunto que te pasa que cantas ¿? La verdad me sentia bien, y fue entonces cuando me vino a la cabeza lo de la purga. Me sentia bien, alegre, despejado, el cuerpo mas limpio, el pulmon descargado y no me apetecia beber alcohol, ni la cerveza en el desayuno, ni el carajillo, fumaba menos y no me apetecia salir de fiesta ni meterme coca, algo a lo que recurria cuando salia.
Recuerdo que cuando hice la purga estaba en una etapa confusa y bastante intoxicado, fumaba como un cosaco, bebia a diario y de vez en cuando me metia coca. Desde la purga, me cuido mas y me gustaria volverla a repetirla, pero ya con una intencion mas clara.
Joana, 41 años
Mataró (Barcelona)
Trabajadora familiarAl mesSolo una vez me plantee dejar el tabaco, y sin resultado, fué en el hospital, metodo que salió hace unos años. Fumaba un paquete diario hacia mas de veinte años. Ramon me habló de las purgas que el ofrecia, primero sentí miedo, miedo a mi misma, podré yo?, era un compromiso demasiado grande para mi, y el tema era bastante serio como para no responsabilizarme...Lo medité y finalmente le dije a Ramon que si. Lo que me facilitó decidirme fué lo que me dijo Ramon: Joana, te gusta la relación que tienes con el tabaco?, la verdad es que últimamente no la tenia nada buena, tengo un hijo y dentro de casa no fumaba, cada vez que queria fumar, salia a la terraza y le decia, un momento eh!, tambien me sentia cansada, sentia mucho la peste, y cuando entraba en los bares, tambien me molestaba luego la peste a tabaco...por lo tanto mi relación no era nada buena. Me ayudó el ser plenamente consciente de a donde iba y con quien iba, confiaba en Ramon y en su metodo, me fumé los dos últimos cigarros antes de tomar el brebaje, diciendome a mi misma que serian los dos ultimos cigarrillos. Ramon me dijo que me hiciera la promesa de tres dias sin fumar, tan solo los tres dias despues de la purga para que hiciera su limpieza la planta, pues nunca mas, seria demasiado peso.
Tomé el brebaje, recuerdo que era asqueroso...devolví, expulsé mucosidad, sentia y podia ver con mis ojos como estaba limpiando, sentia la planta dentro de mi como estava haciendo su trabajito. Me estiré, cerré los ojos pues no me acababa de encontrar bien, cuando Ramon me ofreció un poco más, que solo hice un sorbo...y acabé de sacar todo. Senti un bienestar, aquella mala sensación que tenia, desapareció y senti tranquilidad... Los tres primeros dias despues de la purga, me sentia cansada, con sueño, este estado me facilitó no cojer ningun cigarro. Segui alguna pauta post-purga que me dió Ramon, como dejar el café, dulces, cerdo...La verdad es que no he tenido ansiedad. El que me ayuda es el no comprometerme a dejarlo todo y para siempre, ya he pasado los tres dias de mi compromiso, y llevo un mes sin fumar y cada dia o cuando me pregunta la gente...digo:
“hoy decido no fumar”.
He ganado en autoconfianza personal, por lo tanto en autoestima, he ganado capacidad onirica, me acuerdo mas de los sueños, esto es genial. Recomiendo a quien quiera cambiar su relación con el tabaco, que haga la purga.
Bruna
30 anys, Vilafranca
ArqueólogaQuan vaig rebre el mail que el Ramon feia la cura del tabac, vaig pensar que m’hi apuntaria, per veure què s’hi feia. En cap moment m’havia plantejat deixar de fumar. En primer lloc, perquè ja ho havia provat tot, i en segon lloc, perquè fumar m’agradava, així és que conscientment, no volia deixar de fumar. El que si que volia aconseguir era una relació pacífica amb el tabac, i evitar els cigarros que fumava compulsivament, però que no em venien de gust.
Recordo que el dia de la sessió no em trobava massa bé, tenia un encostipat fortet, i feia un parell de dies que no fumava, perquè no podia de cap manera!
Així és que encara vaig sumar-hi més escepticisme, perquè una vegada el Ramon et dóna el preparat de tabac, el teu cos expulsa tot el que té a dins... i com que veus el que expulses, pensava que totes les mucositats eren produïdes pel constipat, no pel fet d’haver estat fumant uns onze anys.
Al cap d’una estona, quan el bosc es comença difuminar, i la teva percepció de les coses canvia, vaig canviar l’escepticisme per un disfrutar de tot el que estava vivint. Estava tirada al mig del Montseny, amb la percepció distorcionada, i el meu cos en procés de neteja. No sembla una situació agradable, però era millor experimentar-la de manera positiva...
El Ramon apareixia per allà, preguntant com em trobava... Deixava que fes el meu procés, però ell vigilava que res sortís del que era normal.
Al final de tot, ell va venir amb un cigarro encès, un mapacho, un cigarro liat amb tabac de l’Amazonia. Es va sentir la olor des del moment que se’l va encendre, i va anar passant per tots els participants fins que va arribar on estava jo. Em va tirar el fum del tabac per la cara i el pit... I la olor em va fascinar... (contràriament al que els hi va passar a les meves companyes, que ho van trobar horripilant!).
Vaig tornar a casa pensant que quan se’m curés el constipat tornaria a fumar... i així ho vaig fer... però va ser una decepció, ja que només li trobava gust de paper, i només vaig fer una calada. JA NO M’AGRADAVA EL TABAC!
Un dia, però, vaig arribar a casa amb unes ganes de fumar terribles! Així és que vaig decidir encendre un dels cigarros que havia fumat el Ramon, i que ens havia donat. Allò estava boníssim, però només vaig poder fer tres calades, perquè és realment molt fort...
De tot allò no fa gaire... deu fer un mes i mig... però penso que la meva relació amb el tabac s’ha acabat... o almenys ara si que aquesta és la intenció!
Isaac (Barcelona)A los dos mesesTengo 43 años, trabajo en cine, videos y cosas relacionadas con ese mundillo. Fumaba desde los 14 años, entre 1 y 1 paquete y medio al dia. Llevaba 5 años haciendo esfuerzo para fumar menos y de vez en cuando pasaba un día como mucho sin fumar. Y si eso ocurria era siempre fruto de un gran esfuerzo que me ocasionaba una angustia tremenda. Últimamente fumaba tabaco de liar (sin aditivos si era posible) pero fumaba igual y la verdad es que estaba harto. Sobre todo por la dependencia, el aparatoso ritual de llevarse el kit siempre donde iba, los olores, la sensación de tener la cabeza en una nube, etc,etc.
Me entere de las purgas que Ramón ofrece por unos amigos y me puse en contacto con él. Fui una primera vez. Disfrute de la experiencia. Pensaba que iba ser más desagradable. No es que sea una experiencia agradable pero es muy rico a nivel sensorial y realmente sales con una sensación de haber limpiado muy profundamente. Te sientes más ligero. Después de la primera sesión estuve unos 7 o 8 días sin fumar. Tras esa semana me deje tentar por un calada y el día después fume un cigarrillo, el día después dos, etc... Decidí repetir con otra sesión porque no quería volver a fumar otra vez y pensé que si me había funcionado una vez quizás solo era cuestión de rematar. Volví y ahora llevo 2 meses sin fumar, y sin ninguna gana de volver a hacerlo. A veces lo pienso y me gustaría tener el lujo de fumar un solo cigarrillo. Entonces pienso y siento y me doy cuenta que el autentico lujo es disfrutar de haberme quitado ese problema de encima. No ha cambiado casi nada de mi vida. Lo único es que tengo un problema menos, y supongo que al no tenerlo tengo más energía para cuidar las cosas que realmente me importan de la vida.
Yo creo que hay un solo truco que puede asegurarte el éxito para dejar de fumar y es querer dejarlo y decidirse. A partir de ese momento creo sinceramente que la purga sirve porque realmente te ayuda a reafirmar ese compromiso contigo mismo y se convierte en un valioso medio para superar las consecuencias psíquicas de la abstinencia.
Eva - 35 AÑOS
Educadora
Mataro (Barcelona)A los 10 mesesFumaba un promedio de 20 cigarrillos al día desde hacía unos 20 años. No me había planteado en serio dejar de fumar hasta que un amigo me habló de este método. Me gustó la idea de cambiar mi relación de adicción con lo que es una planta sagrada para muchas culturas, además de poder desintoxicar mis pulmones y mi cuerpo en una sesión. En ese mismo instante me di cuenta de que llevaba más de la mitad de mi vida fumando…casi no me acordaba de mi vida sin humo (era una niña).
Al poco de ingerir el brebaje y antes de terminarlo, vomité. Luego pasé unas horas con ligera somnolencia y un cierto malestar estomacal que iba y venia pero que no me impedía dormitar. Volví a vomitar, después de acabar mi brebaje por completo y el malestar estomacal desapareció y se normalizaron todos los síntomas. Salí muy ligera y con la intención de asumir mi responsabilidad para controlar la adicción psíquica de los días posteriores a la purga. Seguí algunas de las indicaciones post-desintoxicación, pero no todas.
Hace 10 meses que hice la cura y no he vuelto a fumar ni un solo cigarrillo desde entonces, y considero que el método es muy potente y ayuda mucho a tomar la decisión, ya que en mi caso quitó por completo toda la adicción física del tabaco, solo hacia falta un poco de voluntad mental, a mi me ayudó repetir un mantra por la mañana: “solo por hoy no voy a fumar” fueron suficientes dos días para olvidarme completamente del vicio mental. Al cabo de pocas semanas mi aspecto había mejorado notablemente y cada día que pasaba sin fumar iba ganando confianza y me sentía cada vez mejor por haber dejado atrás este hábito, me di cuenta de que ya no era esclava de un supuesto placer sino que era libre de elegir como y cuando. Los primeros meses gané unos siete kilos de peso, que he vuelto a perder paulatinamente, a la que he empezado a hacer danza, y en estos momentos peso lo mismo que pesaba cuando fumaba.
Personalmente, recomiendo este método a toda persona que tenga ganas de cambiar su relación con el tabaco, a toda aquella persona que aun no queriendo dejar de fumar (cosa que hay que replantearse en serio porque es posible que eso solo sea una protección que hace la mente para conservar el vicio) quiere experimentar el poder de su esencia.
En conclusión yo recomiendo este método a todas personas que creen en si mismas y/o en los demás para lograr cualquier cosa. Es un método eficaz y deja huella.
Oli, 40 añosA los 3 mesesMe llamo Jose Antonio Aka Oli, trabajo de programador de conciertos en una sala de L´Hospitalet del Llobregat, o sea uno de los lugares más complicados para dejar de fumar. Tengo 40 años y llevaba casi 20 fumando.
Esta cura para mi ha sido realmente el punto de inflexión, la ayuda definitiva para abandonar el hábito.
Mi reconciliación con el tabaco: Yo no vomité, como la otra pareja, que acudió a la misma sesión curativa,en aquella sala a los pies del Montseny.
Lo mio fue un poco más romantico, o por lo menos me pareció a mi... fue en un cruce de caminos de esta montaña sagrada, donde devolví esos 20 años de adicción a la nicotina.
Uno de mis grandes miedos que me impedían dejar de fumar, era el temor a comer en exceso. Pero esto no debe pasar si sigues los pasos que te indica Ramón, si sigues la dieta de eliminación y haces caso a todo el pack que se te entrega, no deberías tener ningún problema. De hecho mi mujer y yo lo hemos llevado un poco más allá y hemos puesto también frente al azucar, a la bollería industrial , bueno en difinitiva estamos cuidando nuestra forma de comer.
También hay que destacar justo empiezas con esta cura, notas que la adicción física baja en un tanto por ciento muy importante, pero esto no me quitó los desordenes emocionales y las luchas con el ego, que se inventa cualquier excusa para volver a fumar en otra ocasión.
Yo he descubierto que dejar de fumar me ha liberado, me ha quitado el miedo a quedarme sin tabaco y sobre todo a descubrir los colores olfativos y gustativos"
Victoria, 40 años
Comercio / Talleres
Cornellá (Barcelona)A las 3 semanasLo primero que fumé fue un porro cuando tenía 16 ó 17 años, aluciné, me reí como nunca y me encantó la sensación de irrealidad y de flotar que sentí. Más o menos ese tiempo empecé a fumar tabaco, me gustaba parecer sofisticada, y mirarme fumando en los espejos de los bares, me veía tan interesante.El humo me acompañó desde entonces, a partir de los 20 años aproximadamente ya fumaba porros a diario, aparte de tabaco. Siempre dije que dejaría el tabaco pero que fumaría porros toda mi vida, los he amado mucho. En los últimos 2 ó 3 años mi consumo era de unos 10 cigarrillos como mucho y 1 ó 2 porritos al día.
Decidí que quería dejar de fumar porros por que notaba que me estaban bloqueando en mi evolución, además empecé a verles cosas en contra que antes no veía, p.e. si estaba en casa sola al fumar me entraba miedo, me notaba rara y me di cuenta que estaba asociado al porro. Sentí necesidad de ser libre y no depender de esa manera. Yo no era capaz de "no tener" mi trocito de chocolate en casa. Pues bien, de eso hace 1 año y pico y en este tiempo no he dejado de fumar cada día, y cuando me iba quedando sin costo ya me entraba el agobio y acababa pidiéndole un trocito a alguien o comprando un poquito. Eso me hizo desear aún más ser libre.
Hace unos meses me llegó publicidad por mail de un centro donde vi el método de Ramón, lo encontré muy interesante y me apunté el teléfono para cuando tuviese la fuerza de hacerlo. Y al tiempo lo llamé, me gustó mucho hablar con él y tuve la sensación de que él era la persona que me iba a ayudar, lo habían puesto en mi camino. Además cuando hablamos y le expliqué mi afición y amor (ya amor-odio) a los porros me sentí comprendida totalmente.
En fin, que me decidí, y conmigo mi pareja (él fumaba bastante más que yo, pero nunca porros). Conforme se acercaba el día sentía muchas cosas: pánico, rebeldía, muchas ganas, y además no me lo podía creer. Seguí el consejo que me dió Ramón y empecé a verlo de otro modo, iba a hacer un experimento, me decía: estoy 1 mes sin fumar y luego decido.
El día que íbamos hacía el lugar donde habíamos quedado para realizar la purga yo no me creía aún que iba a dejar de fumar, y tampoco mi pareja.
Bueno, pues ya hace más de 3 semanas que no fumo, qué cómo me siento? LIBRE, FELIZ, Y CON MUCHO MÁS PODER. El hacer algo que ya no deseas hacer es muy perjudicial para uno mismo, hace que te detestes.
La primera semana fue dura, estaba con las emociones desatadas, eufórica, de muy mala leche, triste... lo que quería era que pasase el tiempo rápido para estar mejor, no estaba agusto en el presente. La siguiente no estaba con esos ataques de mal humor pero tenía 2 ó 3 momentos de ansiedad al día, estuve tomando pastillas de hierbas relajantes y me fueron muy bien. La ansiedad no era de fumar, era más bien que me sentía muy nerviosa. También estaba contenta de sentirme mejor.
Ahora hay ya días que no me he acordado de fumar, otros sí, lo que más he hechado de menos no es fumar en sí, son los porros, antes cuando no me sentía bien emocionalmente lo que más me apetecía era aislarme y fumarme un porro. La verdad es que el "mono" ha sido muy distinto de lo que pensaba, a veces te entran ganas de fumar y es una sensación muy intensa, pero dura muy poco, casi segundos, la dejas pasar y ya está, vuelves a estar a gusto.
Ah, desde que he dejado de fumar no he vuelto a sentir el miedito de estar sola en mi casa (eran los porritos), y me acuerdo de mis sueños cada día, estoy muy muy contenta con este paso. Ya no tengo que estar pendiente de si tengo tabaco, papel o mechero, ME SIENTO MUY FELIZ Y CAMINO DE RECUPERAR PODER Y LIBERTAD.
Josep María - 32 años
Hosteleria
Mataró (Barcelona)A los 6 mesesFumaba un paquete al día desde hacia 15 años mas o menos y trabajo en un bar, con lo que soy fumador activo y pasivo.
Hice la cura del tabaco principalmente para hacer una limpieza bronquial y reducir el consumo de cigarrillos, mas que pretender dejarlo total y definitivamente, pues no quiero renunciar al placer de fumar algún cigarrillo y también soy consciente de lo difícil que puede resultar trabajando en un bar.
La sesión fue mas suave de lo que había imaginado ya que me había hecho la idea de que sería un largo mal rato retorciéndome de dolor y vomitando, pero no fue así. Las 3 o 4 horas que duró la cura, pasé momentos con somnolencia, luego vomité, luego me sentí con mucha energía, luego otra vez somnolencia hasta que todo volvió a la normalidad. Sentí una profunda e inmediata limpieza bronquial y salí de la cura muy satisfecho. Lo peor: el sabor del brebaje.
Hace 6 meses de la cura, sigo trabajando en el bar y fumo, aunque mucho menos. Seguí las mayoría de recomendaciones post-purga. Hay días que consigo mantenerme en pocos cigarrillos y otros días me cuesta más mantener el control y me fumo alguno mas de los que me gustaría, pero de todos modos he reducido bastante el consumo. Practico regularmente deporte y no he aumentado peso, quizas un kilo de masa muscular. No descarto hacer otra purga o purgas para ir manteniendo la limpieza de las vías respiratorias.
Carlos - 45 años
Administrativo
BarcelonaA los 8 mesesSoy fumador desde los 20 años mas o menos. He intentado varias terapias para dejar de fumar, desde parches de nicotina hasta acupuntura y sesiones de hipnosis, pero sin resultado. Me enteré de las curas de tabaco por una compañera de trabajo que había conseguido dejar de fumar con este método y probé.
Después de ingerir el brebaje sentí una ligera somnolencia y leve malestar estomacal, me tumbé en la esterilla y quedé dormido. Al cabo de tres horas aumentó el malestar estomacal y empecé a vomitar, sintiendo seguidamente un alivio inmediato.
Los días después de la purga los pasé sorprendentemente sin la temida ansiedad y tuve la impresión de que no aparecía el síndrome de abstinencia que he sufrido otras veces con otros métodos. No seguí ninguna de las recomendaciones que me dieron para el periodo post-purga. Pasé 3 semanas sin fumar y sin “mono”. Al ver que lo había dejado pensé que podría dejarlo cuando quisiera y me fumé un cigarrillo, luego otro, luego compré un paquete, y al cabo de tres días ya me lo había terminado. Actualmente estoy volviendo a fumar un paquete al día, he probado algún otro método, pero sin resultado.
Manel - 46 años
Empresario
BarcelonaA los 9 meses Había dejado de fumar hace años pero recaí. Empecé fumando algunos cigarrillos al día y los últimos 5 años me fumaba casi el paquete diario.
Quería dejar de fumar y me gustó la idea de limpiar las vías respiratorias además de dejar la adicción. La cura duró unas 3 horas y al poco rato de ingerir el brebaje vomité y expulsé gran cantidad de mucosidad. Luego pasé un rato con bastante somnolencia y me dormí. Luego desperté y me sentía muy ligero y con mucha energía. Volví a vomitar repentinamente, esta vez con más fuerza e inmediatamente me sentí mucho mas limpio, sobretodo en la zona bronquial, y los síntomas como el ligero malestar estomacal y somnolencia se normalizaron.
Hace 8 meses que realicé la cura de tabaco y seguí las recomendaciones post-purga casi en su totalidad. Soy vegetariano, practico deporte y desde que no fumo ni he ganado ni he perdido peso. No he vuelto a fumar ni una sola calada.
Recomiendo este método a cualquier persona que esté motivada para dejar de fumar y limpiar los bronquios. Con este sistema el proceso de desintoxicación y regeneración se acorta notablemente.